La expedición de pasaportes en Colombia solo está garantizada hasta el próximo 31 de agosto, fecha en la que vence el contrato vigente con la Unión Temporal liderada por Thomas Greg & Sons, suscrito bajo la figura de urgencia manifiesta en septiembre de 2024.
El acuerdo, que recibió una adición presupuestal de 15.000 millones de pesos por orden del Gobierno —llevando el valor total del contrato de 206.000 a 222.000 millones—, permitió cubrir la producción y personalización de documentos hasta fin de mes. Sin embargo, a 11 días del vencimiento, no existe certeza sobre quién asumirá la operación a partir de septiembre.
La situación se agravó luego de que el presidente Gustavo Petro ordenara frenar la prórroga del convenio con la Unión Temporal, en contra de la recomendación de la entonces canciller Laura Sarabia. Aunque el plan diseñado por ella contempla que la Imprenta Nacional, en alianza con la Casa de la Moneda de Portugal, se encargue de la personalización de pasaportes a partir de abril de 2026, la medida deja un vacío inmediato que preocupa a miles de ciudadanos que requieren el documento para viajar.
Entre tanto, fuentes cercanas a Thomas Greg aseguran que las negociaciones con el Gobierno siguen abiertas, pero la empresa continúa evaluando las condiciones económicas antes de decidir si prorroga su participación. Las conversaciones, además, se habrían visto retrasadas por la reciente llegada de Alfredo Saade como jefe de gabinete, quien habría intervenido directamente en el proceso.
La incertidumbre persiste y, de no concretarse un acuerdo en los próximos días, el país podría enfrentar un bloqueo en la expedición de pasaportes a partir del 1 de septiembre.








