El Gobierno de Abelardo De La Espriella prepara una estrategia para aislar en altamar a cabecillas de organizaciones criminales que, pese a estar privados de la libertad, serían señalados de continuar impartiendo órdenes a sus estructuras desde los centros penitenciarios. Entre los nombres que aparecen en una lista preliminar están Digno Palomino y Ober Ricardo Martínez Gutiérrez, alias ‘Negro Ober’.
La iniciativa se denomina Reclusión Especial Marítima de Alta Seguridad (REMAS) y contempla articular las capacidades del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) con las de la Armada de Colombia. El propósito es restringir las comunicaciones de internos considerados de alta peligrosidad y evitar que continúen teniendo contacto con las organizaciones criminales que operan en tierra.
De acuerdo con la información conocida sobre el proyecto, inicialmente serían nueve los nombres incluidos en el borrador: Digno Palomino, ‘Negro Ober’, ‘Marihuano’, ‘Carnal’, ‘Robincito’, ‘Juanito’, ‘Cabeza de Hacha’, ‘Chucho Rayo’ y ‘Tinejo’. Se trata de una lista preliminar, por lo que todavía no existe confirmación de que todos sean trasladados a las embarcaciones.
En el caso de la región Caribe, Palomino es señalado como cabecilla de Los Pepes y ha sido relacionado con estructuras criminales con influencia en Barranquilla y su área metropolitana. Por su parte, ‘Negro Ober’ ha sido vinculado por las autoridades con organizaciones criminales y actividades de extorsión, además de ser señalado de mantener capacidad para impartir instrucciones desde prisión.
Los otros nombres corresponden a cabecillas que, según los señalamientos conocidos, tendrían influencia en distintas regiones. ‘Marihuano’ y ‘Carnal’ aparecen relacionados con estructuras en Santander; ‘Robincito’, con actividades delincuenciales en Magdalena; ‘Juanito’, con el Meta; mientras que ‘Cabeza de Hacha’, ‘Chucho Rayo’ y ‘Tinejo’ figuran vinculados a estructuras dedicadas a la extorsión en Tolima. Estos últimos fueron mencionados por el propio presidente De La Espriella durante una reciente visita al departamento.
La propuesta contempla ubicar las embarcaciones en zonas marítimas estratégicas, con posibilidades inicialmente en Cartagena y Buenaventura, y contar con la participación de la Dirección General Marítima (Dimar). La operación requeriría adecuar los buques para funcionar como centros de reclusión y establecer mecanismos que permitan controlar las comunicaciones de los internos.
Los nombres incluidos en el borrador habrían sido entregados por el Inpec al Gobierno antes del Consejo de Seguridad realizado en Barranquilla. Posteriormente, el Ministerio de Defensa informó que se avanzaría en la implementación de REMAS para articular las capacidades penitenciarias del Inpec con las de la Armada de Colombia.
Por ahora, el proyecto continúa en etapa de estructuración y no se ha concretado el traslado de los internos. La eventual implementación de los ‘buques cárcel’ también podría generar cuestionamientos jurídicos relacionados con las condiciones de reclusión, las visitas y los derechos de las personas privadas de la libertad.








