La captura en Argentina de Brayan Ferney Cruz Castillo, en las últimas horas, desató versiones encontradas sobre su presunta vinculación con el magnicidio de Miguel Uribe Turbay, quien murió el pasado 11 de agosto tras dos meses bajo pronóstico reservado, luego de ser atacado a disparos en el barrio Modelia, en Bogotá.
Según el Ministerio de Seguridad argentino, el sospechoso —que habría ingresado por un paso fronterizo no habilitado— fue ubicado por la Policía Federal y detenido en un tribunal al que acudía por un caso menor de hurto automotor. La ministra Alejandra Monteoliva lo señaló como presunto partícipe en la logística del crimen y aseguró que su extradición ya está en trámite ante el juez Julián Ercolini.
No obstante, la Fiscalía colombiana aclaró que el requerimiento judicial en su contra obedece a su presunta participación en un atentado frustrado contra el firmante de paz Elkin de Jesús Gutiérrez Henao, el 3 de junio de 2025 en Teusaquillo, donde habría contactado a un menor para instalar una bomba lapa, plan que no se concretó.
Aunque autoridades reconocen coincidencias entre ambos casos —como vínculos con alias “Chipy”, señalado coordinador del ataque contra Uribe, el uso de menores y la presunta relación del detenido con una mujer ya judicializada—, en Colombia enfrenta cargos por concierto para delinquir y terrorismo, no por el homicidio del dirigente político.








