Colombia dio un nuevo paso en su estrategia de transición energética con la firma de un acuerdo de cooperación con Islandia orientado al aprovechamiento de la energía geotérmica, una fuente renovable que utiliza el calor almacenado en el interior de la Tierra para la generación de energía y otras aplicaciones.
El memorando de entendimiento fue suscrito entre entidades gubernamentales de ambos países con el propósito de promover el intercambio de conocimientos, fortalecer capacidades técnicas y fomentar la investigación en torno al potencial geotérmico colombiano. Además, el acuerdo contempla la identificación y desarrollo de proyectos piloto que permitan avanzar en el uso de esta tecnología en el país.
La alianza busca aprovechar la amplia experiencia de Islandia, considerada una referencia mundial en el aprovechamiento de recursos geotérmicos gracias a su actividad volcánica y al uso de esta fuente para la producción de electricidad y calefacción. Las autoridades colombianas consideran que esta cooperación permitirá acelerar la incorporación de nuevas tecnologías energéticas y fortalecer la seguridad energética nacional.
El acuerdo también pretende facilitar la colaboración entre instituciones públicas, centros de investigación, empresas privadas y organizaciones vinculadas al sector energético de ambos países. Según el Gobierno colombiano, esta cooperación contribuirá al desarrollo de una economía más sostenible y al cumplimiento de los compromisos ambientales y climáticos.
Representantes de Islandia destacaron que Colombia cuenta con importantes condiciones geológicas para el desarrollo de proyectos geotérmicos y resaltaron el interés del país en ampliar el uso de energías limpias. Asimismo, expresaron su disposición para compartir experiencias técnicas y conocimientos adquiridos durante décadas de trabajo en este campo.
La energía geotérmica ha despertado interés en Colombia desde la década de 1970, cuando comenzaron los primeros estudios en zonas volcánicas del Eje Cafetero y el centro del país. Sin embargo, distintos factores frenaron su desarrollo durante varios años, hasta que recientemente volvió a cobrar impulso con nuevas iniciativas de exploración y explotación.
Entre los avances más recientes se encuentra la expedición de la primera licencia para el aprovechamiento de este recurso en Casanare y la autorización de proyectos de exploración en el área del Macizo Volcánico del Ruiz, iniciativas que podrían abrir el camino para la incorporación de la geotermia dentro de la matriz energética nacional.
Con este acuerdo internacional, Colombia busca consolidar nuevas alternativas de generación energética y avanzar en la diversificación de las fuentes renovables que apoyen la transición hacia un modelo más sostenible y resiliente frente al cambio climático.








