La Fiscalía General de la Nación, en un trabajo articulado con el CTI, el Gaula Militar de Cundinamarca y peritos especializados, detuvo a una red señalada de alterar y comercializar medicamentos, alimentos, cosméticos, suplementos dietarios, entre otros productos que eran extraídos ilegalmente de diferentes empresas.
Seis personas fueron capturadas en diligencias realizadas en Bogotá y Soacha (Cundinamarca). Durante los procedimientos fueron incautadas cerca de 350 toneladas de artículos manipulados y en malas condiciones, además de maquinaria e insumos líquidos y sólidos como tapas, envases y sellos de seguridad.
La organización ilegal, conocida como ‘Tapitas’, al parecer, obtenía mediante diferentes maniobras los productos vencidos y descompuestos que llegaban a una compañía dedicada a la destrucción de residuos industriales, y a diferentes centros de reciclaje.
Posteriormente, los llevaba a inmuebles ubicados en las localidades de San Cristóbal y Los Mártires, donde los limpiaban, modificaban su apariencia, registro y fechas de caducidad para comercializarlos nuevamente en Bogotá, los Llanos Orientales y otras regiones del país.
El material de prueba y la evidencia física dan cuenta de que la estructura ofrecía un amplio catálogo criminal en el que incluían medicamentos esenciales y homeopáticos, cosméticos, artículos estéticos y de belleza, revitalizadores sexuales, vitaminas, bloqueadores solares, entre otros productos de uso, aplicación y consumo humano.
Los detenidos son:
Gloria Patricia Rodríguez Orozco y su hija, Karen Viviana Bernal Rodríguez; Mario Alonso Villalba Torres; y Mario Alberto Ocampo Arango, quienes estarían involucrados en la obtención a gran escala de los medicamentos, alimentos o cosméticos vencidos o descompuestos, y coordinar las actividades de alteración, limpieza, borrado y cambio de etiquetas para venderlos como artículos auténticos.
Francia Milena Murillo Cruz, supuesta encargada de sustraer productos de una empresa dedicada al tratamiento y disposición de desechos peligrosos. Al parecer, aprovechaba la cercanía que tendría con un directivo de la compañía para extraer los medicamentos, alimentos y otros elementos que, posteriormente, eran entregados a Gloria Patricia Rodríguez Orozco.
Pedro María Falla Lotero, señalado de manejar contactos con centros de reciclaje para adquirir diversos artículos de uso y consumo humano, los cuales eran modificados para comercializarlos en Bogotá y otras regiones del país.








