Un violento enfrentamiento entre la Fuerza Pública y disidencias se desató en el municipio de Corinto, Cauca, tras el intento de asalto a una entidad bancaria. Los delincuentes, que se movilizaban en varias camionetas, sembraron el terror en la comunidad, provocando un intenso tiroteo que atrapó a los habitantes en medio del fuego cruzado.
El caos estalló cuando las fuerzas militares sorprendieron a los asaltantes en acción; el intercambio de disparos se extendió por las calles del casco urbano, obligando a los residentes a refugiarse en sus casas.
“Esos balazos nos despertaron. A esta hora están atacando la estación, y como los policías responden al ataque, lo que tenemos ahora son intensos combates por las calles del pueblo, mientras nosotros nos escondemos en nuestras casas”, relató una residente de la población al diario El País, describiendo el pánico que se apoderó de los habitantes.
Los delincuentes bloquearon las vías de acceso al municipio con camionetas para impedir la llegada de refuerzos de la Fuerza Pública, lo que incrementó el miedo entre los habitantes. El cruce de disparos dejó daños en viviendas, locales comerciales y vehículos, incluidos camiones de bomberos que resultaron con vidrios destrozados y múltiples impactos de bala.
Aún persiste la alerta en Corinto ante la posible presencia de artefactos explosivos que los disidentes habrían dejado en las afueras del municipio para dificultar la persecución por parte del Ejército.
Paralelamente, comunidades indígenas de los resguardos de Canoas y Munchique, en Santander de Quilichao, denunciaron combates entre el frente Jaime Martínez, disidente de las Farc, y el Ejército en sus territorios.
Las autoridades locales han solicitado la intervención urgente del Gobierno Nacional para frenar la creciente violencia en la región, donde más de 11 grupos armados ilegales se disputan el control territorial.








