Un profundo dolor embarga a la comunidad samaria tras el fallecimiento de Margaret Rodríguez, una menor de 12 años que fue hallada sin vida en su vivienda, ubicada en el barrio Chimila, al sur de Santa Marta.
De acuerdo con los primeros reportes, el hecho ocurrió luego de una discusión al interior del hogar. La menor se habría encerrado en su habitación y, minutos más tarde, fue encontrada inconsciente por familiares, quienes la trasladaron de inmediato al centro de salud de Bastidas. Pese a los esfuerzos del personal médico, se confirmó su deceso.
Margaret era estudiante de la Institución Educativa Normal Superior María Auxiliadora.
Las autoridades aún no han esclarecido las circunstancias exactas de lo sucedido, por lo que se adelantan investigaciones para determinar las causas de su muerte.
El caso ha generado consternación no solo entre los habitantes del sector, sino también en la comunidad educativa, que lamenta profundamente la pérdida de una vida tan joven.
Es urgente que el Estado, las instituciones educativas, los centros de salud y las familias asuman con seriedad y compromiso la promoción de la salud mental. Escuchar, acompañar y ofrecer ayuda oportuna no debe ser una excepción, sino una prioridad. La salud mental no distingue edad, género ni condición social. Prevenir, cuidar y actuar puede salvar vidas.








