La escalada del conflicto armado en sectores de la Sierra Nevada de Santa Marta encendió las alarmas entre empresarios del turismo, la hotelería y el comercio, quienes alertaron sobre el grave impacto que los enfrentamientos y bloqueos viales están generando en la actividad económica de la región.
Los representantes del sector aseguraron que la situación se agravó tras los recientes combates entre el Ejército Nacional y las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada, hechos que provocaron cierres en la Troncal del Caribe, afectaciones a vehículos y restricciones de movilidad. Como consecuencia, numerosos turistas nacionales y extranjeros permanecen en distintos establecimientos sin posibilidad de desplazarse, mientras crece la preocupación por el acceso a servicios básicos y el abastecimiento de insumos esenciales.
Los empresarios señalaron que la emergencia actual se suma a una crisis que desde hace meses viene golpeando al sector turístico. Según indicaron, la llegada de visitantes ha disminuido considerablemente debido a factores económicos, climáticos y de seguridad, situación que ha deteriorado la estabilidad financiera de numerosos negocios ubicados en la zona.
Asimismo, denunciaron que varios establecimientos han enfrentado presiones relacionadas con la adquisición obligatoria de productos y servicios a determinados proveedores, lo que, aseguran, ha afectado la libre competencia y elevado significativamente los costos operativos.
Frente a este panorama, solicitaron a las autoridades nacionales y organismos humanitarios la habilitación de un corredor seguro que permita la evacuación de viajeros y trabajadores, así como el ingreso de alimentos, medicamentos y otros suministros indispensables. También hicieron un llamado al Gobierno Nacional para que adopte medidas de apoyo económico orientadas a proteger el empleo y evitar el cierre definitivo de empresas que dependen de la actividad turística en uno de los destinos más emblemáticos del Caribe colombiano.
Los empresarios insistieron en que la continuidad de los enfrentamientos, los bloqueos y las presiones ilegales podrían profundizar aún más la crisis de un sector que considera agotadas sus capacidades para enfrentar nuevas afectaciones sin el respaldo de las autoridades.








