“Para que le dé una casa me llevó a la oficina a ‘Mile’, pero tengo que decirles que ‘Pule’ metió la pata”.
En la canción ‘La Pule’ a la cual corresponde el aparte preliminarmente transcrito, dice el Viejo Emiliano que Prudencia Muegues, madre de sus hijos Cristóbal y Teobaldo ‘metió la pata’ por haber llevado sus diferencias conyugales al despacho de un inspector de Policía, ella al parecer en sus pretensiones para una conciliación exigía que él le diera una casa, al no llegarse a un acuerdo allí, ella acudió a otras instancias, por eso el compositor dijo que ella lo tenía ‘de oficina en oficina’, eso inspiró al padre de la más representativa dinastía que tiene el vallenato para hacer ese merengue documental y picaresco que grabó ‘Colacho’ Mendoza con su acordeón y su voz en 1965. Está en el LP ‘Concierto vallenato Volumen II’ el cual hemos recordado esta vez porque una comadre mía también metió la pata.
Evidentemente, todos nuestros lectores han podido notar en estos días la cara de preocupación de Donald el presidente norteamericano, y no es para menos, resulta que fue el primero en enterarse que una pariente muy cercana de él también metió la pata. Se trata de su prima Linda Tromp Villarreal, esposa del compositor ‘Rafa’ Manjarrez y comadre mía de sacramento. Ella bien vestida, con buen colorete, tiesa y maja, se engringoló acorde con la ocasión, así como lo hacen las buenas anfitrionas para recibir las visitas de los cachacos. Se preparó para recibir a su jefe, el director nacional del Sena, que besaría tierra guajira ese día y le correspondía a ella organizar toda la ‘parafernalia’ para que el tipo se sintiera como en casa. Hasta ahí todo iba bien, ella estaba más contenta que avispa ´potrocita’ sobre matica de tomates.
Resulta, pasa y acontece que la diligente funcionaria se fue al sur de La Guajira adelante para verificar que todo estuviera bien al momento del arribo del encopetado funcionario, y apenas el vehículo se detuvo ella se jondió y ‘sas ahí va esa’ sin medir las consecuencias, metiendo la pata no se sabe en qué, si fue en una cajeta, en un pote, en un hueco o pisó alguna botella, lo cierto es que cuando vino a reaccionar ya estaba revolcada en el piso y con un dolor de indescriptibles dimensiones en ambas canillas, mientras intentaban auxiliarla el conductor gritaba, mientras Varinca como gitana afiebrada en noche de luna llena rezaba a todos los santos que se le vinieron a la cabeza, el tamacaso fue tan duro que el ‘desenlace’ fue fatal, fue algo inesperado, nunca pudo imaginar que igual que ‘La Pule’ metería también la pata.
Ante el siniestro inesperado fue conducida a una clínica de la ciudad de Valledupar y después de todas las ritualidades, preguntas, revisiones y echa pa’ allá y echa para acá del huesólogo, este dio su diagnóstico, “rotura de dos huesos de una canilla y esguince de tobillo de la otra”, desde luego, Linda quedó con la nariz más fría que un perro en la media noche. No lo podía creer y no era para menos, le aterraba la posibilidad de tener las dos patas colgadas por tiempo indefinido, pues ella sabe que lo que se gasta en suela es lo que se economiza en medicinas. Ahora pienso que si la caída hubiera sido de la angarilla de un burro no le hubiera quedado funcionando ninguno de los huesitos que habrán de comerse los gusanos de Maicao.
Me preocupa que la paciente se esté poniendo vieja, porque mi abuelo decía que cuando comenzaran a suceder las cuatro ‘Ca’ ya tocaba ir arreglando las cosas para no dejar problemas, que era la notificación de que la vejez llegó para quedarse, caída, calentura, cagalera o catarro. Ay, ella comenzó y eso no importa si comienza con la primera o con la última, el síntoma es indiscutible de que ya es más el camino recorrido que el que le queda por circular.
La situación de ‘Rafa’ es igualmente complicada, ahora sí, después de 44 años que Diomedes le grabó la canción, ahora sí está ante el dilema de su vida, él no sabe a qué seguirle cantando, si a las hermosas piernas de mi comadre o a las canillas rotas de su primera dama, porque no hay duda que han sido las extremidades inferiores que ella heredó de su madre, una de las más entrañables fuentes de inspiración del resbaloso jaguero. Prueba inequívoca de lo que estamos diciendo es lo que dicen algunas de sus emblemáticas obras musicales, como ‘Benditos versos’, allí encontramos lo siguiente: “flamea una falda coqueta, piernas perfectas y de trato fino”.
Todavía hay más, porque ‘Amor ciento por ciento’ no lo pudo hacer mejor cuando dijo “en ese mapa de lunar que hay en tus piernas conjuré mis penas solo al verte caminar”; y agrega en la misma canción “en ese encanto terrenal que son tus piernas, lo vivido se vuelve tan igual”. La remachó en el LP ‘Un collar de versos’, de sus mejores intérpretes en la canción ‘No quiero perderte’ en 1996 cuando dice así: “…y puedo jurar por mi madre y Dios que es plena tu entrega, que endulzan mi vida tus piernas lindas y tu cabellera…”
Son las de Linda las canillas a las cuales más se le ha cantado en el mundo, quien lo dude que mire este otro botón de muestra, en el LP ‘Eternamente’, también de ‘Los Betos’, vino la hermosa canción ‘Dueña de mi felicidad’, allí se puede escuchar lo siguiente: “debo de tener la nariz más larga como Pinocho, en un mundo de mentiras me estaba asfixiando, llegó mi piernona buena y me convirtió en otro, son tiempos que mal viví pero que ya pasaron”.








