El último presidente de Colombia nacido en la región Caribe es Gustavo Petro, quien ejerce como mandatario del país, rompió una racha histórica de más de un siglo sin mandatarios originarios de esta zona caribeña. Para comprender el panorama completo de los mandatarios costeños, se deben tener en cuenta dos perspectivas históricas debido a la crianza de Petro en el interior del país; él se crió y realizó gran parte de su vida política en Zipaquirá y Bogotá.
Antes de Gustavo Petro otro costeño fue el cartagenero Rafael Núñez, quien gobernó el país en varias ocasiones entre 1880 y 1894 y antes de él, en 1861, el militar estadista y escritor atlanticense Juan José Nieto Gil también ocupó la Presidencia de manera interina y es reconocido por haber sido el primer mandatario afrodescendiente del país, su figura fue silenciada por más de un siglo debido al racismo estructural, pero su legado fue reivindicado con su inclusión oficial en la Galería Presidencial.
Deja este Gobierno, camino a culminar su periodo, una transición energética inconclusa en la región Caribe con gran parte de los proyectos solares y eólicos instalados en departamentos como La Guajira y el Cesar. Proyectos en agua potable y vivienda rural, ejecutados muchas veces sin concertación con el territorio.
Una cuestionada inversión social y agraria, a través de la Agencia de Renovación del Territorio, donde impulsaron proyectos Pdet que abarcarían vías terciarias, educación y salud rural en la Sierra Nevada sin una medición del impacto esperado. La costa Caribe tiene un fuerte protagonismo en el debate nacional. Los principales candidatos punteros incluyen tanto a representantes de la Costa como del interior del país, lo que ha encendido la discusión regional sobre el perfil ideal para llegar a la Casa de Nariño; nos llegó la hora para medirnos el pulso con los costeños.
La contienda Presidencial está en su recta final y el debate sobre la representación regional es fuerte, en la baraja de candidatos para la primera vuelta, los electores costeños tenemos opciones tanto de la costa como Abelardo De la Espriella o Carlos Caicedo, como del interior, cachacos como Iván Cepeda o Paloma Valencia.
Históricamente no existe una disciplina o regla inquebrantable de que el elector costeño vote en bloque por candidatos presidenciales de su misma región, el voto en la costa Caribe es pragmático y obedece más a las dinámicas de los partidos tradicionales, las maquinarias políticas locales, la afinidad ideológica y las propuestas concretas que a una simple identidad regional.
Seguimos con la crisis tarifaria. En la costa, a pesar de ser la región productora de energía limpia, los habitantes de la costa continúan lidiando con las tarifas de energía más altas y menos competitivas del país, un problema estructural que no logró resolverse de fondo. La parálisis en megaproyectos de Infraestructura, por fuertes choques institucionales y demoras en grandes obras de competitividad, como el megaproyecto del Canal del Dique y el corredor vial Atlántico-Bolívar, el corredor vial en la Alta Guajira frenados por trámites de licencias ambientales por diferencias políticas.
El elector costeño tiene la responsabilidad de votar a conciencia en las elecciones presidenciales porque la región Caribe es el motor electoral que define quién llega a la Casa de Nariño; este voto directo determina políticas clave para problemáticas locales como las tarifas de energía, la autonomía regional y el desarrollo agrario, sumado otras carencias en otros sectores.
Iván Cepeda, Paloma Valencia y Abelardo De la Espriella siguen liderando la intención de voto de los colombianos. Los costeños esperamos que el próximo Gobierno solucione la crisis de las altas tarifas de energía, reduzca la inseguridad y la extorsión en el Caribe, y concrete las grandes obras de infraestructura, además, exigir que se superen las deudas históricas en inversión social, empleo formal y competitividad regional, nos llegó la hora de elegir al que el costeño necesita. ¿Cachaco?, ¿costeño?








