La precandidata a la Alcaldía de La Jagua del Pilar, Ivón Manjarrez, con alta preocupación puso en conocimiento de la opinión pública la grave irregularidad que está ocurriendo en su municipio y reitera su denuncia ante el Consejo Nacional Electoral, y demás autoridades penales, administrativas, civiles y electorales.
La situación irregular tiene que ver con “el grave vicio de trasteo electoral que está generando una descomunal crisis y desestabilización institucional y social”, en el municipio de donde es oriunda y tiene domicilio.
Denuncia la precandidata Manjarrez, que increíblemente hoy en su municipio votan aproximadamente 1.800 personas que no residen en la localidad, ni su área rural, cuando este ente territorial tiene un estimado total que no rebasa los 4.000 habitantes.
Dice que en buenahora la MOE hace seguimiento y publicaciones permanentes sobre esta anormalidad, lo que permite que nacional e internacionalmente se sepa de estas circunstancias.
Agrega que “da vergüenza que siendo un municipio tan pequeño estemos encabezando siempre la lista de la transhumancia”.
Eleva un vehemente clamor a los órganos de control del orden regional y nacional, ya que en los últimos 10 años se ataca esta anomalía y se logra que se excluyan del censo electoral a los foráneos que solo van al pueblo el día de las elecciones, pero inexplicablemente, casi siempre uno o dos días antes de los comicios, las autoridades electorales vuelven y los incluyen.

Expresa la joven profesional de la Medicina, su profundo respeto por las autoridades y pide respetuosamente que se produzcan resultados.
Enuncia que la falta de fallos hace que sea bajo el umbral de respeto por las autoridades, la Constitución y la ley, y se dé el caso de que, incluso, “personas vinculadas a procesos por el tipo penal en mención y otros contra la administración pública, salgan a los medios de comunicación a rasgarse las vestiduras y hasta hagan sindicaciones tácitas, para desinformar y confundir a la opinión pública”.
Esboza la aspirante que la paquidermia en la dinámica de resolver judicialmente los procesos, permite que se produzca el exabrupto ético, que raya en ilegalidad, consistente en que personas con cualquier cantidad de procesos en curso, “olímpicamente” se postulen y aspiren a ser alcaldes.
Expresa que en una posición que pareciera contradictoria con el tenor del cuestionamiento respetuoso que hace en este mismo pronunciamiento a los organismos de control, por estricto pundonor político, hoy no quisiera que se produjera fallo alguno contra su actual competidor antes de las elecciones.
Plantea Ivón Manjarrez, que siente de sus coterráneos la simpatía y el reconocimiento y dice que “es evidente que en el pueblo hay especie de rechazo generalizado, por quienes se niegan a abrir espacio a los nuevos profesionales capaces de dirigir y orientar los destinos de la municipalidad.
Asevera Ivón Manjarrez, que su discurso corresponde a estrictas apreciaciones objetivas, soportadas en hechos concretos y comprobables, y aprovecha para invitar al otro precandidato a que de verdad se haga una gesta política en total ambiente de armonía y respeto, además porque a eso los convoca también la traza de parentesco familiar por consanguinidad y afinidad, que los une.








