Por María Fernanda Daza Ovalle
Falleció el doctor Rafael Baquero Herrera, y por ello es pertinente evocar a los referentes.
En los últimos años, el país ha tenido que observar como en La Guajira se han evidenciado irregularidades en el manejo e inversión de recursos públicos, que, en materia de Contratación Estatal, han originado investigaciones de carácter penal, disciplinario y fiscal, que comprometen a servidores públicos de este ente territorial.
Una nota editorial del periódico El Pilón de Valledupar, señalaba ‘La oportunidad de La Guajira’, donde se miraba con optimismo la posibilidad de la dirigencia de este departamento, de cambiar el destino del mismo. Considero que ese optimismo valdría la pena expresarlo con mesura; toda vez que la condición de servidor público, reservada antes en La Guajira, para los mejores ciudadanos, por el comportamiento equivocado de algunos, deja hoy mucho que desear.
Me pregunto: ¿Cómo elevar la conducta ética del servidor público?, ¿A quién referenciar como un ejemplo para los profesionales, que pretenden acceder a la esfera gubernamental en La Guajira?
La respuesta está en profesionales guajiros que merecen reconocimiento público por su labor, y que son ejemplo para fomentar la ética laboral, como lo era Rafael Baquero Herrera, un jurista exmagistrado de la Corte Suprema de Justicia, en el que tuvo cabida el planteamiento de que los magistrados se pronuncian solo a través de sus providencias; entendiendo que, por encima de él, estaba el nombre del más alto tribunal.
Su nombre permite recordar que La Guajira también ha aportado conocimiento, inteligencia y transparencia a la vida pública nacional.
Con buena reputación no solo en el ámbito laboral, Baquero Herrera como catedrático, propendió por formar integralmente abogados en el Derecho Laboral, su condición personal y su mismo ejercicio profesional, superaron su condición de docente y le permitieron ser ejemplo para varios profesionales de la Costa Atlántica y del país.
Falleció a sus 94 años en Bogotá, un guajiro nacido en Villanueva, abogado, quien permite rememorar a quienes desde la condición de servidores públicos construyeron integridad y ética, transmitieron conocimiento, formaron personas y orientaron a profesionales.
Los referentes nos permiten corregir el rumbo. Salvo que no nos estemos dando cuenta o hayamos perdido la capacidad de autocriticar. Ser funcionario de la forma como algunos lo están planteando en La Guajira, no es la forma de vida para distinguirse. ¡Es necesario evocar a referentes profesionales que marcaron pautas en lo público!







