La historia de Israel Romero Ospino conocido como el ‘Pollo Irra’, cofundador de El Binomio de Oro, y catalogado como el mejor acordeonero del mundo, está profundamente ligada a sus raíces en el popular barrio El Cafetal de Villanueva, La Guajira. Este rincón fue la cuna de su dinastía y el epicentro donde forjó su gran pasión por la música y el fútbol. El ‘Pollo’ nació un 15 de octubre de 1955 en Villanueva, creció en este vientre del folclor, el barrio El Cafetal junto a sus padres Escolástico Romero Rivera y Ana Antonia Ospino Campo ‘La Nuñe’, y sus hermanos, dentro de una familia amante de la música. Desde hace muchos años, ha tenido una relación cercana al vallenato, destacándose por su talento con el acordeón.
En el legendario barrio El Cafetal, el acordeón no era un lujo, sino parte del aire que se respiraba. Cada cuadra funcionaba como una academia natural donde familias musicales como los Romero, los Murgas, los Zuleta y los Celedón vivían puerta, con puerta; Escolástico Romero, fue un respetado acordeonero, padre del Israel Romero ‘domador de fuelles’, el abuelo de Israel, Rosendo Romero Villarreal, ya tocaba el instrumento en la región; fue en este entorno donde Israel empezó a tocar el acordeón a los siete años y, a sus cortos nueve años, participó junto al entonces niño Diomedes Díaz en un concurso infantil en La Junta. Allí le otorgaron el apodo de ‘El Pollito’, transformado más tarde en el famoso ‘Pollo Irra’.
A pesar de su innegable talento musical, de niño Israel Romero soñaba con ser futbolista profesional; en las polvorientas calles y canchas de El Cafetal, organizaba partidos con sus hermanos y amigos en el equipo ‘Once Amigos’. Jugaba como delantero centro, pero las pocas oportunidades que le daban en el equipo local lo desmotivaron, decantando su destino definitivo hacia el acordeón.
Su vida dio un giro crucial cuando se trasladó a Barranquilla para estudiar en la Universidad Libre. Fue en la capital del Atlántico donde se cruzó su camino con un estudiante de Administración de Empresas proveniente de Becerril, Rafael Orozco Maestre. En 1976, estos dos jóvenes talentos formalizaron su unión y crearon El Binomio de Oro, una agrupación que revolucionaría el vallenato. Romero aportó la magistral digitación que aprendió en su natal Villanueva, creando un estilo romántico y moderno que trascendió fronteras.
Después de la triste muerte del intérprete y voz líder, su compadre Rafel Orozco han pasado múltiples cantantes que siguieron el legado y tiempo después siguieron su carrera como solistas, ya que estuvieron algunos años como vocalistas, dejando grandes éxitos musicales.
Villanueva se conoce en el ámbito nacional e internacional como la ‘Cuna de Acordeones’ por ser el lugar de nacimiento de múltiples figuras y dinastías del vallenato. Aunque la mayoría de las celebridades están ligadas al instrumento, también tiene una relación con los intérpretes y otros músicos, Israel Romero Ospino ha sido un impulsor de grandes artistas a través de la universidad del Vallenato: El Binomio de Oro.
La versión que viene del Festival Cuna de Acordeones es la edición número 48. Se llevará a cabo en el mes de septiembre del 2026 donde se rendirá un gran homenaje al maestro Israel, el ‘Pollo’, él es uno de los hijos más ilustres y virtuosos de Villanueva, considerado una leyenda viva y un pilar fundamental en la evolución, sofisticación e internacionalización de la música vallenata. Su virtuosismo con el acordeón y su rol como cofundador de la legendaria agrupación El Binomio de Oro junto a Rafael Orozco lo han consagrado como una leyenda viviente y un embajador global de la música vallenata.
Villanueva, vibra de orgullo por su hijo ilustre y en septiembre se vestirá de gala para honrara un hombre humilde y sencillo, que nunca ha negado sus raíces y que permanentemente, ha estado pendiente de su natal Villanueva, conservándola en su corazón y representándola ante el mundo desde El Cafetal.
Los homenajes y reconocimientos deben hacerse en vida, expresando la gratitud y la admiración mientras la persona aún puede escucharlo, es un acto de justicia y humanidad que fortalece vínculos, evita remordimientos y permite disfrutar el cariño rodeado de sus seres queridos, amigos y admiradores, eso es lo que Villanueva hará en el marco del Festival Cuna de Acordeones, con el ‘Pollo Isrra’.







