Ahora, ¿la derecha colombiana como quién no quiere ser?
Tradicionalmente en Colombia, donde impera la derecha más sanguinaria de Latinoamérica, en los períodos recientes electorales, -esa derecha- esgrimía una sórdida y pusilánime propaganda para engañar a los incautos electores, un pueblo que carece de los más elementales derechos para su subsistencia; pero castrado aún más, para desarrollar la capacidad de decidir, víctima de cotidianos fogonazos, asediados por la prensa escrita, la radio, la televisión y las redes sociales, ante cualquier parpadeo de sus ojos, se iluminaba el lacerante y lapidario pantallazo ‘no queremos ser como Venezuela’, para tratar de atajar el incontenible torrente que se gestaba en las entrañas de ese pueblo, mi pueblo colombiano, que rebelde saltó la barda para asestarle a esa derecha el más rotundo de los golpes, que previo al 20 de mayo de 2022, había lanzado las gestas insurreccionales en todo el país, nuestro pueblo oyó a sus dirigente forjados en un izquierda perseguida y diezmada por la criminalidad del Estado y sus organismos paramilitares, ensañados en los dirigentes del proletariado y el campesinado.
“No queremos ser como Venezuela”, era el grito desesperado de la derecha para restablecer su maltrecha imagen, ante el temor de perder sus privilegios y el ‘poder’; con el más gélido de los cinismos e indolencia frente a una nación entera que enfrentaba con dignidad y patriotismo el bloqueo, financiero, comercial y económico más agresivo por parte del imperialismo yanqui para atemorizar al pueblo venezolano, empobrecerlo, desequilibrando su economía, desequilibrando su industria petrolera; flanqueándola, con sanciones a quien lo comprara, llegando a producir 250 barriles diarios, cuando antes sobrepasaba los dos millones; hoy Venezuela recupera progresivamente su producción de petróleo con más de un millón de barriles diarios.
Venezuela ha sido objeto de más de 1.200 sanciones, también pueden consultarse entre otras, las órdenes ejecutivas del Gobierno gringo: 13.884, 13.857, 13.808, 13.827, 13.835, 13.850 entre otras1, John Bolton el 7 de agosto 2019, dijo, advirtiendo a Rusia, “que las sanciones de EE.UU ahogarán financieramente a Maduro”.2
Maduro les ha dado la mayor lección de resilencia con el respaldo de un pueblo y su clase obrera, el campesinado y los trabajadores, han superado las adversidades y logran doblegar al imperialismo: Se vio obligado el Gobierno de Donald Trump a restituir la licencia de operaciones de la petrolera estadounidense Chevron; logró el Gobierno de Maduro la repatriación de los 252 venezolanos secuestrados en El Salvador, confinados en las mazmorras de Nayib Bukele; logró el Gobierno venezolano la repatriación de más de 20 niños.
Todo lo contrario ocurre con el émulo del fascismo uribista colombiano, el gobernante argentino, fascista, Javier Milei, agobiado por sus políticas neoliberales que lo han metido en un callejón sin salidas: con un dólar incontrolable cotizado oficialmente a 1460 por pesos argentinos al día de hoy, habiéndolo recibido a 391, un incremento de 260%3 durante lo que va corrido de su mandato; en el artículo del columnista argentino Federico Cucher del cinco de agosto de 2025 en el periódico Página 12 inicia diciendo “El Gobierno sigue sin encontrar el rumbo y la volatilidad en el mercado financiero se mantiene a flor de piel”. Más adelante precisa citando a la consultora 1816, refiriéndose al Gobierno de Milei: “no consigue recuperar la confianza en que podrá acceder a los mercados de deuda internacional. Se trata de un círculo totalmente vicioso porque potencia la suba del riesgo país, las expectativas de devaluación y el desplome de los activos financieros”.4
Milei y su Gobierno han desatado los ajustes más injustos y crueles, acompañados de la más virulenta y despiadada represión ante las movilizaciones de los ancianos a quienes también les ha arrebatado sus mesadas a los pensionados, drásticos recortes a las universidades públicas, desfinanciándolas; recortes al servicio de salud, en especial al emblemático e histórico hospital pediátrico Garrahan; todo, para complacer las exigencias del FMI, quien, se encuentra reticente ante el futuro político de Milei, quien ya arrastró la primera derrota electoral en el conurbano de la ciudad de Buenos Aires. Milei y su política económica son el espejo de la derecha fascista colombiana: que, en su alma, ¿no querrá ser como Argentina? ¡Sus cofrades! La derecha de Colombia es igual o peor que Milei.
Para colmo de males a Milei no le salen las cosas como desea, ante el nerviosismo electoral les condonó por tres meses a los agricultores -sector fuerte de la economía Argentina- el impuesto de retenciones a las exportaciones, contrariando su falso postulado programático de combatir las castas, de inmediato no se hizo esperar las quejas ante Trump de los grajeros de Soja estadounidenses, que no son amigos de nadie, por competencia desleal y ante la oferta de Trump de prestarle 20.000 millones de dólares para salvar de la derrota el próximo 26 de este mes, a su apreciado aliado. Los capitalistas sojeros argentinos, amigos de nadie, también aprovechando la ganga gubernamental, en tres días le han vendido a China 2.730.000 toneladas de Soja, urticaria para Trump.
Ahora, nosotros los colombianos, nos acercamos a la recuperada Venezuela cada vez más, hay que afinar con los obreros y campesinos los acuerdos binacionales y, nos alejamos, de todo proyecto neoliberal y fascista de América Latina.








