Al finalizar la versión número 44 del Festival Cuna de Acordeones de Villanueva, culminó también el periodo de su consejo directivo, que dejó una marca difícil de igualar, donde su presidente José Félix Lafaurie, demostró toda una eficiencia en la consecución de recursos, transparencias en los resultados y manejo de estrategias para que Villanueva fuera visitada por los personajes más ilustres del país.
Su coordinadora general, Yadira Mendoza, fue un motor imprescindible en la aprobación absoluta de los proyectos y convenios realizados y presentados a las instancias copatrocinadoras del festival y su tesorero, Luis Felipe Ovalle Isaza, le dio un manejo pulcro, eficiente, eficaz y transparente a los recursos aplicados, convirtiéndose en uno de los pocos consejos directivos, que no dejó un solo peso de deuda en el pago de sus obligaciones.
Yo, como actual revisor fiscal del Festival Cuna de Acordeones, doy fe pública de ello. El éxito total de la versión 44 del festival se da por saber interpretar los directivos las ansias de disfrute masivo del pueblo villanuevero al encontrarse en libertad de cero uso del tapabocas, cero distanciamiento social y cero regulación del aforo, después de dos años de restricciones y encerramientos, producidos por las normas preventivas del Covid-19.
Celebraciones que se hicieron en sana paz porque no hubo un solo lunar en el manejo del orden público en desarrollo de los espectáculos. Esta fue la versión del rompimiento de sus propios récords. No se ha encontrado en los archivos del festival, registro alguno de la participación masiva en el desfile inaugural, igual o superior al número de danzas y comparsas que nos honraron con su presencia, que nos ha partido la historia del festival en dos.
Se hablará de un antes y de un después de dicho desfile. En esta convocatoria, al igual que las otras actividades del consejo directivo, se vio y se sintió el plus aportado por el presidente honorario, Carlos Alberto Barros Matos, alcalde municipal de Villanueva.
Tampoco hemos encontrado en los archivos del festival registro alguno que nos indiquen que los tres primeros puestos de las tres categorías más importantes del concurso en una misma versión estuvieran ocupadas por villanueveros (rey de reyes acordeón profesional, piqueria y canción inédita).
Primera vez en la historia del festival que dos podios completos en una misma versión, primero, segundo y tercer puesto, y los más Importantes del concurso, fueran conquistados por villanueveros, ya sean hijos naturales o adoptivos (en rey de reyes acordeón profesional, demostrando por qué somos la Cuna de Acordeones y Canción Inédita), aunque en septiembre 18 hubo un solo homenajeado, el exvillanuevero Rafael Manjarrez, porque hoy con la mayoría de edad de la Jagua del Pilar, es hijo ilustre de su municipio, La Jagua.
Fueron tres las celebraciones realizadas. Las otras dos correspondieron a los tocayos Tomás, uno terrenal, cumpleaños 73 de Tomás Alfonso Zuleta, y el otro celestial, el patrono Santo Tomás de Villanueva, por ser en esa madrugada del domingo, su día.
Con estas actividades se bajó el telón de la clausura con la rogativa a nuestro santo patrón, que ilumine a Villanueva para que vuelva tener el atino de elegir unos directivos capaces, de relaciones excelsas y sobre todo, mucha honestidad, que nos motiven a repetir con orgullo: Folclor es cultura y Villanueva es la cuna.







