Este 2 de mayo, se conmemoran 20 años de la masacre de Bojayá, Chocó, donde murieron más de 102 personas, entre mujeres y niños cuando se refugiaban en la Iglesia de Bellavista mientras en la parte externa se desarrollaban combates entre guerrilleros y paramilitares.
A partir de las 2:00 p.m inicia la conmemoración organizada por Comité de Víctimas de Bojayá en homenaje a quienes fallecieron. Los actos incluyen un recorrido por las calles con el cristo mutilad y un conversatorio para dialogar con autoridades étnicas sobre la actual situación de violencia y DDHH en el Chocó.
La masacre
El 2 de mayo de 2002, guerrilleros de las extintas Farc y paramilitares del Bloque Élmer Cárdenas se enfrentaron en las cabeceras municipales de Vigía del Fuerte y Bojayá en el departamento del Chocó.
Ese día lanzaron un cilindro bomba que rompió el techo de la iglesia donde se refugiaban. De inmediato murieron 102 personas, más de un centenar resultaron heridas y 1.740 familias tuvieron que desplazarse.
La JEP y las demás entidades del Sistema Integral para la Paz (Comisión de la Verdad y Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas) piden a las autoridades nacionales que de manera urgente se garantice la protección y la vida de los habitantes de esta zona, porque persiste el conflicto en esa región.
“Después de esto, Bojayá ha tenido más de seis alertas tempranas de presencia de grupos armados en los territorios y que han sido desatendidas por la institucionalidad. Hoy tenemos en Bojayá un confinamiento del 70% de su población, tenemos un nivel de reclutamiento alto en las comunidades, allí hacen presencia el ELN y la AGC, y tenemos un saldo muy triste donde los jóvenes en resistencia para que no sean reclutados han decidido ahorcarse”, indicó Leyner Palacios Asprilla, es uno de los sobrevivientes de la masacre de Bojayá y actualmente hace parte de la Comisión de la Verdad.
En enero de este año, ante los magistrados de la JEP y las víctimas, seis comparecientes que pertenecieron al Frente 34 (Bloque José María Córdoba) de las extintas Farc reconocieron colectivamente su responsabilidad en la masacre de Bojayá y pidieron perdón. Dentro del Caso 04, que prioriza la situación territorial de la región de Urabá.








