El proyecto de ley que busca regular el consumo de cannabis en Colombia avanza hacia su aprobación final, tras superar su sexto debate en la plenaria de la Cámara de Representantes.
La iniciativa, promovida por el congresista Juan Carlos Losada, ha obtenido la mayoría calificada de 98 votos a favor y solo 54 en contra, lo cual permitiría establecer un mercado legal de la marihuana en el país.
Losada argumenta que esto acabaría con el estigma alrededor de la droga y reduciría el negocio ilegal que controlan bandas criminales. Además, se implementarían restricciones claras para proteger a los menores y se otorgarían licencias para el cultivo y venta del cannabis.
“Es absurdo que en un país donde es legal consumir, tenerla, cultivar hasta 20 plantas, fuera ilegal vender y comprarla. Hoy estamos creando un mercado legal del cannabis que va a garantizar los derechos de los consumidores en nuestro país, que va a quitar el estigma, que va a quitarle además un negocio a las bandas delincuenciales que se han lucrado durante demasiado tiempo de la fallida política contra las drogas”, señaló Losada.
Además resaltó que “esto no se va a hacer de cualquier manera, se va a hacer a través de un licenciamiento, pero además de ello con unas restricciones muy claras para proteger a los menores de edad. Está prohibido dentro de instituciones educativas, en otros entornos escolares y en zonas comunes de las propiedades horizontales”.
El ministro del Interior, Luis Fernando Velasco, respalda la iniciativa, destacando que otros países han optado por la legalización y que esta puede ser una fuente de desarrollo económico para los campesinos colombianos. Sin embargo, hay detractores como la representante Marelen Castillo, quien se opone por considerar que afectaría la salud pública y la educación de los jóvenes.
“Esto es convertir un factor de violencia en un factor de desarrollo, en el norte del Cauca, en algunas zonas de la Sierra Nevada y en muchos lugares de la Orinoquía y de la Amazonía la gente se mata por el control del negocio. En el momento en que este sea un negocio en manos del Estado, regulado por el Estado, no solo no nos vamos a matar, sino que tenemos una opción económica para los campesinos de Colombia”, dijo el ministro del Interior.
Por su parte la representante Marelen Castillo, quien expresó que “voté negativo y no estoy de acuerdo con la legalización, porque esto afecta a nuestros jóvenes y porque es un problema de salud pública así no lo quieran aceptar, qué tal que llegue cerca a nuestras escuelas”.








