La gobernadora del departamento del Valle, Clara Luz Roldán, pidió al presidente Gustavo Petro través de su cuenta en Twitter, que el Ejército Nacional se tome Buenaventura y se quede en el territorio para restablecer la situación de orden público. Puntualizó que se tomen acciones desde el Gobierno Central para proteger a la comunidad y “acabar con las economías ilegales”.
La situación en el distrito de Buenaventura tiene aterrorizados a varios lideres sociales y sociedad civil en general, ya que en las últimas horas, se difundieron a través de redes sociales videos de la banda ‘Los Roberts’ en los que amenazan con tomar control de su territorio y sacar a la que sería la cuarta banda criminal de Buenaventura: “Los Jalisco”. En el video se ven hombres de negro encapuchados empuñando fusiles y otras armas de largo alcance.
“No vamos a permitir que entren al barrio El Progreso, Bello Horizonte, Carlos Holmes, Bahía…Este es nuestro territorio. “Los Jalisco” son en México. En Buenaventura somos nosotros”, dice uno de los hombres encapuchados que aparecen en el video.
En otro de los videos de la misma banda, que se conoció en las últimas horas, se ve por lo menos a unos 30 hombres armados vestidos de negro patrullar en la Comuna 12 de Buenaventura con sus armas alzadas. Al parecer, la banda “Jalisco” buscaba controlar el territorio, que ahora quedaría en disputa de cuatro estructuras armadas urbanas.
Los Roberts, también conocidos como Los Chiquillos, eran la tercera banda criminal de Buenaventura y la más pequeña, según informes de la Fundación Paz y Reconciliación. Su control territorial estaba concentrado en la Comuna 12, que está conformada por 25 barrios en los que hay control de Shottas, Espartanos y de Los Chiquillos.
Esta última organización criminal es un grupo residual de lo que fue La Empresa, otra estructura que hasta hace seis años era uno de los actores con más hombres en armas, unos 2.000, que se enfrentaban a La Local, otra organización criminal de la misma dimensión que, en 2015, se fraccionó y dejó como resultado, justamente, a las dos bandas que suman más de 3.000 armados.
Por esta crisis humanitaria, que pone en riesgo a los habitantes, también se pronunció el senador vallecaucano Alexánder López Maya, quien pidió a los ministros de Defensa y del Interior que tomen acciones concretas para retomar el orden público. “¿Qué estamos haciendo para garantizar la vida de las comunidades en Buenaventura?”, trinó.
Monseñor Rubén Darío Jaramillo, negociador del Proceso de Paz Total en Buenaventura, en una entrevista con el diario El Espectador el pasado mes de abril sostuvo que la crisis se ha generado por dilatación en la Ley de Sometimiento.
“Lo principal es que se ha dilatado mucho la construcción de la Ley de Sometimiento. Cuando comenzamos con la tregua, pensamos que ese iba a ser un asunto a corto plazo y eso ha desestimulado a los cabecillas de las bandas que están en las cárceles, porque no ven la ley avanzar”.
Además, sostuvo que una de las dificultades que han tenido para los acercamientos con los cabecillas máximos es que están distribuidos en al menos cuatro cárceles del país y habían pedido que fueran trasladados a la misma prisión para centrar los diálogos.








