La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha emitido un alarmante informe en el que denuncia que niños de la comunidad emberá en Chocó están optando por el suicidio para evitar ser reclutados por grupos armados ilegales. La ministra de Justicia, Ángela María Buitrago, también había advertido sobre esta grave situación.
Según la oficina de derechos humanos de la ONU en Colombia, las familias emberá han reportado que sus hijos han atentado contra su vida ante la presión de grupos como el ELN, el Clan del Golfo y las disidencias de las FARC. “Eso es lo que alegan las familias, que sus hijos cometieron suicidio para evitar el reclutamiento forzado”, afirmó Juan Carlos Monge, representante de la ONU Derechos Humanos en Colombia.
La ONU ha recibido estas denuncias tras conversaciones con el relator especial de derechos humanos indígenas, quien visitó Colombia el año pasado. Monge destacó que no es sorprendente que esta situación se presente en una zona donde los grupos armados han expandido su control de manera significativa.
Por su parte, la ministra de Justicia advirtió que el reclutamiento forzado en Chocó ha ido en aumento y que los niños que se niegan a unirse a estos grupos están tomando decisiones extremas para evitar ser obligados a portar armas. La funcionaria también señaló que esta problemática no se limita a Chocó, sino que también se han reportado casos en el Catatumbo.
Ante esta grave crisis humanitaria, la ONU y organizaciones defensoras de los derechos humanos han instado al Gobierno colombiano a tomar medidas urgentes para proteger a los menores indígenas y garantizar su seguridad en medio del conflicto armado que sigue golpeando a estas comunidades vulnerables.








