Un niño de 10 años perdió la vida en zona rural de Tibú, Norte de Santander, luego de que un dron cargado con explosivos impactara una vivienda en medio de los enfrentamientos que sostienen el ELN y el Frente 33 de las disidencias de las FARC en la región del Catatumbo. El hecho ocurrió en la vereda Gaitán, donde varias personas resultaron afectadas por la explosión.
Además de la víctima mortal, las autoridades reportaron varios heridos, entre ellos un adolescente de 17 años y una niña de apenas 2 años, quienes sufrieron lesiones de gravedad. Imágenes difundidas por habitantes de la zona muestran los daños causados por la explosión, que dejó una vivienda prácticamente destruida en medio de la confrontación armada.
El caso vuelve a poner en evidencia el impacto del conflicto sobre la población civil en Norte de Santander, uno de los departamentos más golpeados por la violencia durante el último año. Organismos humanitarios han advertido sobre el aumento de desplazamientos, confinamientos y ataques con artefactos explosivos, incluidos drones, en zonas habitadas por comunidades campesinas.
Las autoridades adelantan las investigaciones para esclarecer las circunstancias del ataque, mientras crece la preocupación por la seguridad de las familias que permanecen en el Catatumbo, donde continúan los enfrentamientos entre grupos armados ilegales








