En una ofensiva estratégica contra las economías ilícitas de los grupos armados, el Ejército Nacional desmanteló 28 laboratorios de procesamiento de cocaína y cuatro semilleros de hoja de coca en el Pacífico nariñense, afectando las finanzas criminales en más de 2.500 millones de pesos.
Las operaciones fueron adelantadas por tropas de la Fuerza de Tarea Conjunta Hércules, en el marco del Plan de Campaña Estratégico Ayacucho Plus, y estuvieron focalizadas en zonas rurales de Tumaco, Satinga y el Triángulo de Telembí, regiones con fuerte presencia de estructuras residuales como la Coordinadora Guerrillera del Pacífico (Segunda Marquetalia) y el Bloque Occidental Jacobo Arenas.
De acuerdo con el Ejército, los complejos destruidos eran una fuente directa de financiación para la adquisición de armas y municiones, que eran utilizadas para intimidar a la población civil y fortalecer el control territorial de estas organizaciones ilegales.

“Con esta ofensiva no solo desmantelamos una estructura criminal, también salvamos vidas y llevamos tranquilidad a comunidades históricamente golpeadas por el narcotráfico y la violencia”, aseguró el mayor general Luis Emilio Cardozo, comandante del Ejército Nacional.
El alto oficial reiteró que las Fuerzas Militares continuarán actuando con firmeza para debilitar a los grupos armados ilegales. “Nuestra misión es clara: proteger a los colombianos y recuperar cada rincón del país afectado por el crimen”, sentenció.
Estas acciones forman parte de una estrategia integral para debilitar las cadenas del narcotráfico en una de las regiones más estratégicas y vulnerables del suroccidente colombiano.








