El Gobierno nacional decretó la suspensión temporal de las operaciones militares y policiales ofensivas contra la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB), una estructura disidente de las antiguas FARC que participa en conversaciones de paz con el Estado.
La medida estará vigente entre el 14 y el 19 de junio y tiene como propósito facilitar el traslado de al menos un centenar de integrantes de esa organización hacia una Zona de Ubicación Temporal (ZUT) establecida en el departamento de Putumayo. Estos espacios forman parte de la estrategia de paz impulsada por el Ejecutivo para promover el desarme y la reincorporación de miembros de grupos armados a la vida civil.
Como complemento a esta decisión, el Gobierno dispuso la creación de un Mecanismo de Monitoreo y Verificación encargado de supervisar la implementación y funcionamiento de la zona. Esta instancia contará con la participación de representantes del Gobierno, de la CNEB y de la Misión de Apoyo al Proceso de Paz de la Organización de los Estados Americanos (MAPP/OEA).
La medida se adopta en un contexto de negociaciones complejas. En abril de este año, acciones atribuidas a esta disidencia en Nariño dejaron tres militares muertos y cuatro menores heridos. Posteriormente, la organización reiteró su compromiso de abstenerse de ejecutar ataques contra la Fuerza Pública y de utilizar drones con fines ofensivos.
La Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano está integrada por los Comandos de Frontera y la Coordinadora Guerrillera del Pacífico, grupos que continuaron en el proceso de diálogo tras apartarse de la Segunda Marquetalia. Como parte de los avances alcanzados en las negociaciones, el año pasado fueron destruidas cerca de 3,8 toneladas de material de guerra perteneciente a esta estructura en el departamento de Putumayo.








