Daneidy Barrera Rojas, más conocida como Epa Colombia, sorprendió con una decisión clave en su proceso judicial tras varias semanas en la cárcel. La empresaria reemplazó a su abogado Ómar Ocampo y contrató al penalista Francisco Bernate para asumir su defensa. Además, formó una alianza con el jurista internacional Víctor Mosquera, con el objetivo de llevar su caso ante instancias como la ONU y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
Desde el pasado 30 de enero, Barrera se encuentra recluida en la cárcel El Buen Pastor de Bogotá, cumpliendo una pena de 5 años y 2 meses por los delitos de perturbación en servicio público de transporte colectivo u oficial, instigación a delinquir con fines terroristas y daño en bien ajeno. Su defensa anterior, encabezada por Ocampo, había radicado una tutela ante la Corte Suprema de Justicia, argumentando que su condena no consideró su rol de madre cabeza de hogar ni el nacimiento de su hija.
Con la llegada de Bernate, la estrategia legal podría dar un giro. Según un documento firmado por la influencer y revelado por Noticias Caracol, el nuevo abogado tiene plenas facultades para asumir y modificar la defensa. Bernate, presidente del Colegio de Abogados Penalistas de Colombia, ha expresado su preocupación por la situación de Barrera, sugiriendo la necesidad de revisar modelos de justicia alternativos a la prisión.
A la defensa de Barrera se suma Víctor Mosquera, abogado especializado en litigios ante organismos internacionales. La estrategia contempla acudir al Comité de Derechos Humanos de la ONU, al Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias y a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA. La intención es alegar irregularidades en la condena y posibles violaciones de derechos fundamentales, con la esperanza de que se emitan medidas cautelares para su revisión o anulación.
Hasta el momento, la Corte Suprema de Justicia ha ratificado la negativa de concederle prisión domiciliaria o la suspensión condicional de la pena. Sin embargo, la inclusión de expertos en derecho internacional podría darle un nuevo rumbo a su batalla legal. Mientras tanto, Epa Colombia permanece en su celda en el patio 4 de la cárcel El Buen Pastor, a la espera de avances en su proceso judicial.








