En la tarde del pasado viernes 09 de junio, el coronel Óscar Darío Dávila Torres fue encontrado sin vida al interior de un vehículo en Bogotá. El coronel era responsable de la seguridad de la Casa de Nariño y ocupaba el cargo de jefe de la Oficina de Seguridad Anticipativa de la Presidencia en la que se llevó a cabo el polígrafo a la niñera de la jefa de gabinete del presidente Gustavo Petro, Laura Sarabia.
Miguel Ángel del Río, abogado penalista cercano al Gobierno y defensor del policía investigador, acusó a la Fiscalía de filtrar información falsa para llevar a cabo una vigilancia ilegal. Después de conocer la noticia de la muerte de Dávila, Del Río señaló a la entidad de llevar a cabo «una persecución infame».
“El día de ayer me reuní con el coronel Dávila quien me buscó para manifestarme que de la fiscalía lo estaban amenazando. Le advirtieron que no se detenían “hasta que corriera sangre”. Hoy se quitó la vida con su arma de dotación. Lo de la Fiscalía es una persecución infame”, expresó del Río.
Hasta ese momento, la Fiscalía no había citado a Dávila. Sin embargo, el coronel se puso a disposición del ente investigador mediante una carta titulada «Disponibilidad para presentación a entrevista y/o interrogatorio a consideración de la Fiscalía». En la carta, expresaba su interés en colaborar con la correcta administración de justicia.
Este sábado, el presidente explicó a través de Twitter que Dávila se había suicidado, y su conductor fue testigo de ello. “El teniente coronel de la policía, Oscar Dávila, adscrito a la seguridad de la presidencia se la República ha muerto por suicidio. Cerca de su casa mandó a su conductor por una botella de agua, éste dejo su pistola en el asiento y cuando regresó delante de él se suicidó con un disparo en la cien con la pistola que había dejado”, explicó el presidente.
Carta enviada a la Fiscalía
El pasado 2 de junio se reveló una carta fechada en la que el coronel Dávila solicitaba ser escuchado por la Fiscalía en relación con el mencionado escándalo, pero esta carta se dio a conocer después de su fallecimiento.
A pesar de no estar directamente relacionado con el incidente, Dávila expresó en su comunicación al ente investigador: “Solicito se me informe mi vinculación como indiciado, y reitero mi disponibilidad de presentarme en fecha y hora que se señale para ser escuchado en interrogatorio”.
En el documento, el coronel se presentaba como coordinador de Protección Anticipativa de la Jefatura de Protección Presidencial y se ofrecía plenamente para contribuir a esclarecer los hechos que están siendo investigados. En sus propias palabras: “En mi calidad de servidor público, en el cargo de teniente coronel -Coordinador de Protección Anticipativa de la Presidencia de la República, informo a usted mi absoluta disponibilidad para presentarme ante el despacho del ente investigador que se me indique, a fin de rendir entrevista con ocasión de los hechos de público conocimiento socializados en los últimos días a través de los medios de comunicación y que involucraron a altos funcionarios de la Presidencia de la República”.
Además, añadió el motivo de su carta: “Todo lo anterior, tiene su génesis en las denuncias y publicaciones presentadas que tratan sobre el caso de la jefe del despacho Presidencial Laura Sarabia, en los que presuntamente vinculan a la Jefatura”.
Al final de la carta, dejó sus datos de contacto para ser localizado en caso de cualquier requerimiento, utilizando la misma dirección en la que fue encontrado sin vida por los investigadores del CTI de la Fiscalía.
En cuanto al incidente, que todavía está siendo investigado por las autoridades. De acuerdo con la información suministrada por un testigo el coronel correr hacia su automóvil y, de inmediato, escuchó el disparo con el que supuestamente se habría quitado la vida el oficial.








