Una nueva jornada de tensión se avecina en el departamento del Chocó tras el anuncio del Ejército de Liberación Nacional (ELN), que decretó un paro armado a partir del jueves 25 de julio. La medida, que se extenderá por 48 horas, ha generado alarma entre las comunidades locales y las autoridades, que aún no se han pronunciado oficialmente sobre la advertencia.
A través de un comunicado divulgado este miércoles, la guerrilla argumentó que el paro tiene como finalidad “visibilizar” lo que consideran un “genocidio étnico” y una serie de violaciones al Derecho Internacional Humanitario, presuntamente cometidas por el Ejército Nacional en el municipio de Lloró.
Según el ELN, el pasado 20 de julio se habría producido una incursión militar en la comunidad Chiriquí, en el Alto Atrato, durante la cual, aseguran, tropas estatales retuvieron a doce personas no combatientes: cuatro afrodescendientes y ocho indígenas, entre ellos un joven de 16 años y un bebé de 18 meses. Denuncian además que estas personas fueron obligadas a patrullar con los militares en zonas de alto riesgo, exponiendo su vida e integridad.
La guerrilla también acusó al Ejército de saquear pertenencias de la comunidad, incluyendo dinero, teléfonos, electrodomésticos, gasolina y utensilios domésticos. En su mensaje, el ELN cuestionó el silencio de las autoridades regionales frente a la situación, señalando a la gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba, por no pronunciarse públicamente ni convocar consejos de seguridad ante la supuesta presencia de grupos paramilitares en la región.
“Este paro es una forma de denunciar y visibilizar el genocidio étnico que se esconde en el departamento”, señala el documento, en el que también hacen un llamado a las organizaciones defensoras de derechos humanos a intervenir ante lo que califican como “terrorismo de Estado naturalizado”.
Finalmente, el grupo armado pidió a la población chocoana, especialmente a transportadores fluviales y terrestres, abstenerse de movilizarse durante las 48 horas del paro, advirtiendo que sus unidades estarán presentes en los corredores de movilidad para hacer cumplir la orden. La población se encuentra en alerta mientras se espera una respuesta oficial de las autoridades frente a esta nueva amenaza a la seguridad en la región.








