Dos hombres fueron víctimas de una mina antipersonal en zona rural del municipio de Anorí, Antioquia, cuando se desplazaban por un área afectada por la presencia de grupos armados ilegales. El hecho ocurrió en una zona donde, según las autoridades, opera el Frente 36 de las disidencias de las Farc, estructura liderada por Oswaldo Enrique Agudelo Agudelo, alias Manuel Guaricho.
Tras la explosión, unidades del Ejército y la Fuerza Aérea activaron un operativo de rescate, utilizando el helicóptero Ángel para evacuar a las víctimas, identificadas como un hombre de 38 años y otro de 22. Ambos fueron trasladados inicialmente al hospital local, pero la gravedad de sus heridas obligó su remisión al Hospital Pablo Tobón Uribe de Medellín.
De acuerdo con el reporte médico, el hombre de mayor edad sufrió la amputación de su pierna izquierda, mientras que el joven presenta lesiones severas en los ojos. Los dos permanecen bajo observación especializada, con acompañamiento del cuerpo médico y las autoridades locales.
Las primeras investigaciones apuntan a que las minas habrían sido sembradas por el Frente 36 en medio de los enfrentamientos que esta disidencia sostiene con el Clan del Golfo por el control territorial de la zona. La Gobernación de Antioquia había ofrecido una recompensa de hasta 100 millones de pesos por información que permitiera capturar a alias Manuel Guaricho, señalado como el principal responsable de las acciones violentas en Anorí y Amalfi.
La Defensoría del Pueblo ha venido alertando sobre la crítica situación humanitaria en el nordeste antioqueño. En agosto, el organismo solicitó atención integral para las familias afectadas por la confrontación entre estos grupos, que ha dejado desplazamientos forzados e instalación de artefactos explosivos en corregimientos como Tenche Limón, Tenche Salino y Taca Mocho, donde 176 personas fueron obligadas a abandonar sus hogares.
Cabe recordar que en septiembre de 2022, la Defensoría emitió la alerta temprana 023, advirtiendo sobre la expansión de las disidencias en municipios como Anorí, Amalfi, Remedios, Segovia y Vegachí, una advertencia que hoy cobra vigencia ante la continuidad del conflicto armado y el riesgo para la población civil.








