La Procuraduría General de la Nación anunció la destitución e inhabilidad por quince años y seis meses del patrullero John Antonio Gutiérrez, tras encontrarlo responsable de la muerte de dos personas durante las protestas de septiembre de 2020 en Bogotá contra la violencia policial.
De acuerdo con el fallo disciplinario, el uniformado incurrió en abuso de poder al emplear su arma de dotación de manera injustificada, atentando contra los derechos fundamentales de las víctimas. “Utilizó el poder coercitivo del Estado no para proteger a la ciudadanía ni restaurar el orden, sino para agredir sin justificación válida”, indicó el Ministerio Público en un comunicado.
Los hechos por los que fue sancionado ocurrieron el 9 de septiembre de 2020 en la Plaza de Bolívar, cuando centenares de personas se manifestaban tras la muerte de Javier Ordóñez, abogado de 46 años que falleció luego de ser reducido por dos policías con uso excesivo de fuerza y descargas de pistola táser.
Durante las protestas, miembros del Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) lanzaron gases lacrimógenos y bombas aturdidoras para dispersar a la multitud, lo que derivó en enfrentamientos que dejaron un saldo de 13 muertos: diez en Bogotá y tres en Soacha.
La decisión de la Procuraduría constituye una de las sanciones más fuertes impuestas por los hechos ocurridos en esas jornadas de protesta, que marcaron un antes y un después en el debate nacional sobre el uso de la fuerza por parte de la Policía.








