La Defensoría del Pueblo lanzó una alerta de inminencia ante la expansión del conflicto armado en el norte del Cesar, donde los municipios de La Paz, Manaure y San Diego podrían convertirse en un nuevo escenario de confrontación entre el ELN y el Estado Mayor de Bloques y Frentes (EMBF).
Según la Alerta Temprana N° 005-2025, contenida en 31 folios, la violencia del Catatumbo está trasladándose a la Serranía del Perijá, donde operan las mismas estructuras enfrentadas: el Frente de Guerra Nororiental-Manuel Pérez Martínez del ELN y el Bloque Magdalena Medio-Gentil Duarte del EMBF.
El documento identifica las zonas más afectadas por este riesgo: San José de Oriente, La Laguna de Los Indios, Los Encantos y Guaimaral (La Paz); José Concepción Urdinales, Sabanas de León y Pie del Cielo (Manaure Balcón del Cesar); y El Rincón, Medialuna y Tocaimo (San Diego).
Entre las principales poblaciones en riesgo están los firmantes del Acuerdo de Paz, quienes adelantan su proceso de reincorporación en la vereda Tierra Grata y otras localidades del Cesar. Hasta el 31 de enero, en el departamento había 218 excombatientes registrados.
La alerta también advierte graves amenazas contra la población civil, campesinos organizados, líderes sociales y defensores de derechos humanos, quienes enfrentan homicidios selectivos, desplazamiento forzado, desapariciones, reclutamiento de menores, extorsión y amenazas.
La violencia ha ido en aumento desde finales de 2024, y la Defensoría respalda su advertencia con hechos recientes. Por ejemplo, el 2 de febrero de 2025, en la vereda Caracolí Hueco, del corregimiento San José de Oriente (La Paz), el Frente de Guerra Norte-José Manuel Martínez Quiroz del ELN realizó una acción propagandística al instalar una bandera en un camino que conduce al corregimiento El Rincón (San Diego), señalando su interés en consolidar control territorial. Días antes, un acto similar ocurrió en una vereda del corregimiento Guaimaral (La Paz).
Zona estratégica para los grupos armados
Además de la población local, los más vulnerables son las personas migrantes en situación irregular, niños, niñas y adolescentes, quienes estarían en riesgo de violencia sexual, reclutamiento forzado y explotación por parte de los grupos armados ilegales.
La Defensoría del Pueblo enfatiza que el norte del Cesar es un territorio estratégico para estas estructuras criminales, ya sea como zona de retaguardia, refugio o corredor de movilidad. Ante el recrudecimiento del conflicto en el Catatumbo, este corredor cobra aún más importancia para los actores armados, aumentando el peligro para las comunidades que habitan la región.
Las organizaciones de derechos humanos y la sociedad civil han hecho un llamado urgente a las autoridades para reforzar la presencia del Estado y prevenir una nueva crisis humanitaria en el departamento.