A pocos días de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia, la Defensoría del Pueblo advirtió sobre un deterioro del clima electoral, marcado por confrontaciones constantes entre campañas, circulación de información engañosa y cuestionamientos a las instituciones democráticas.
La alerta surge tras la publicación del tercer informe de seguimiento al compromiso promovido por la entidad para garantizar un proceso electoral pacífico y respetuoso. El documento evaluó discursos públicos, publicaciones en redes sociales, declaraciones y contenidos informativos relacionados con las candidaturas de Abelardo De la Espriella e Iván Cepeda durante el periodo comprendido entre el 31 de mayo y el 7 de junio.
Según el análisis, fueron revisados 1.369 registros, de los cuales 45 fueron considerados relevantes para medir el cumplimiento de los principios del acuerdo. Los resultados reflejaron un bajo nivel general de alineación con los compromisos propuestos, especialmente en aspectos relacionados con el respeto por los adversarios políticos y la reducción de discursos estigmatizantes.
La Defensoría señaló que uno de los principales problemas identificados es la persistencia de mensajes que profundizan la división política y presentan a los contradictores como enemigos, situación que, a juicio de la entidad, aumenta la tensión en la recta final de la campaña.
Asimismo, el informe evidenció dificultades en la lucha contra la desinformación, al encontrar la circulación de contenidos falsos, engañosos o insuficientemente verificados vinculados a ambas campañas.
Aunque el punto mejor evaluado fue el relacionado con la promoción del diálogo democrático, la entidad precisó que muchas de las invitaciones públicas a debatir no se han traducido en espacios efectivos de discusión respetuosa y, en algunos casos, han estado acompañadas de expresiones que alimentan la confrontación.
Ante este panorama, la Defensoría del Pueblo hizo un llamado a los candidatos y sus equipos para reducir los ataques personales, rechazar la difusión de información falsa, proteger la integridad de los ciudadanos y reconocer la legitimidad de las diferencias políticas. Además, reiteró la importancia de respetar las reglas democráticas y los resultados electorales como garantía para preservar la confianza ciudadana y asegurar una transición pacífica tras los comicios.








