Las autoridades colombianas capturaron en Medellín a dos ciudadanos mexicanos solicitados por la justicia de Estados Unidos por presuntos delitos relacionados con narcotráfico. El operativo se desarrolló en coordinación entre la Policía Nacional, la Fiscalía General de la Nación y agencias internacionales de seguridad.
De acuerdo con la investigación, los detenidos serían piezas clave en la articulación de actividades entre el Cartel de Sinaloa y organizaciones criminales que operan en Colombia. Las autoridades señalan que su función consistía en coordinar el movimiento de cargamentos de cocaína mediante corredores utilizados para el envío de droga hacia mercados internacionales.
La operación contó con el apoyo del U.S. Marshals Service y la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), y se ejecutó con fines de extradición. Los capturados son requeridos por las autoridades estadounidenses para responder por cargos asociados al tráfico de estupefacientes.
Según las autoridades, este resultado representa un golpe a las alianzas establecidas entre estructuras criminales transnacionales que buscan fortalecer sus operaciones mediante el uso del territorio colombiano. Además, destacaron que la cooperación internacional continúa siendo una herramienta fundamental para debilitar las redes dedicadas al narcotráfico y otras actividades ilícitas que generan violencia y afectan la seguridad regional.








