Jorge Eliécer Díaz Collazos, conocido con el alias de ‘Castor’ y señalado como máximo cabecilla de la estructura criminal ‘Los Costeños’, envió una carta al presidente electo, Abelardo De La Espriella, y al ministro de Justicia designado, Iván Cancino, en la que pidió la instalación formal de una mesa de diálogo y sometimiento a la justicia. En el documento, aseguró que tanto él como la organización que lidera han cumplido con los compromisos asumidos durante los acercamientos adelantados con el Gobierno saliente.
En la comunicación, Díaz Collazos expuso una relación de hechos que calificó como «gestos de paz» desarrollados desde 2022. Según afirmó, su organización respetó los compromisos de cese al fuego previos al inicio de las conversaciones con el Gobierno y adoptó medidas como la prohibición de cobros extorsivos y presiones económicas contra ciudadanos y comerciantes, con el propósito de favorecer la tranquilidad y la actividad económica en el departamento del Atlántico.
Asimismo, el señalado jefe criminal destacó que durante 2025 se alcanzó un acuerdo con Digno José Palomino para decretar un cese total al fuego, el cual, aseguró, contribuyó a la reducción de los homicidios en la región. En ese sentido, sostuvo que las cifras, las entregas de armamento y las acciones adelantadas constituyen evidencia de su cumplimiento y de la intención de generar un alivio humanitario en el Caribe colombiano.
Con base en esos argumentos, solicitó al nuevo Gobierno evaluar el historial de cumplimiento que expuso y avanzar hacia la conformación de una mesa de diálogo y sometimiento, con las garantías institucionales previstas por la ley para el desmantelamiento de organizaciones criminales de alto impacto.
La petición se conoce pocos días después de que Digno José Palomino, cabecilla de la banda criminal ‘Los Pepes’, manifestara públicamente al presidente electo su disposición de acogerse a la legislación vigente para someterse a la justicia. En ese momento, De La Espriella confirmó haber recibido la solicitud de Palomino y de Aldair Montealegre, ambos señalados como líderes de esa estructura delincuencial que opera en Barranquilla y el Atlántico.








