Las autoridades de salud de Bogotá activaron el protocolo Código Blanco para atender a tres hermanos de 15, 7 y 4 años que están vinculados a una investigación por un presunto caso de abuso sexual que involucra a un ciudadano estadounidense.
Los menores fueron trasladados a una institución de la Subred Integrada de Servicios de Salud Norte, donde recibieron atención médica, psicológica y forense bajo una ruta especializada diseñada para proteger a niños, niñas y adolescentes en situaciones de posible violencia sexual. El ingreso se realizó con acompañamiento de personal asistencial y apoyo psicológico, tras una coordinación previa con el Centro Regulador de Urgencias y Emergencias.
Una vez activado el protocolo, se conformó un equipo interdisciplinario integrado por especialistas en pediatría, psiquiatría y trabajo social para evaluar el estado físico y emocional de los menores. Además, se habilitaron espacios adecuados para el desarrollo de entrevistas forenses y otros procedimientos requeridos por las autoridades judiciales.
Durante la atención estuvieron presentes representantes del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), la Policía de Infancia y Adolescencia y la Procuraduría General de la Nación, con el propósito de garantizar la protección integral de los niños durante todo el proceso.
Los resultados de las valoraciones médicas y psicológicas fueron entregados a la Fiscalía General de la Nación, al Instituto Nacional de Medicina Legal y al ICBF, entidades que continuarán con las investigaciones y las acciones correspondientes. Las autoridades precisaron que toda la información obtenida tiene carácter reservado y que los procedimientos se realizaron bajo estrictos criterios de confidencialidad para evitar cualquier forma de revictimización.
Mientras avanzan las diligencias judiciales, el ICBF seguirá evaluando las medidas necesarias para restablecer y proteger los derechos de los tres menores involucrados en el caso.
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