La música dominicana está de luto. En la madrugada de este miércoles, rescatistas lograron recuperar el cuerpo sin vida del reconocido cantante Rubby Pérez, entre los escombros de la discoteca Jet Set de Santo Domingo, tras el colapso del techo ocurrido la madrugada del martes 8 de abril.
El director del Comité de Operaciones de Emergencia (COE), Juan Manuel Méndez, confirmó que el cuerpo del artista fue hallado durante las labores de búsqueda. Aunque su fallecimiento se especulaba desde el martes, no fue sino hasta que el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) confirmó su identidad que se oficializó la trágica noticia.
Rubby Pérez, de 69 años, se encontraba ofreciendo una presentación en vivo en el reconocido centro nocturno cuando ocurrió el desplome. Según videos difundidos en redes sociales, interpretaba su emblemático tema De color de rosa en el momento del accidente.
El último reporte oficial señala que 113 personas han perdido la vida y al menos 150 han sido rescatadas con vida, aunque todavía no se ha determinado con precisión cuántas personas estaban dentro del establecimiento al momento de la tragedia.
Rubby Pérez fue una de las voces más poderosas del merengue. Tras su paso por la orquesta de Wilfrido Vargas, en la que se popularizó con canciones como El africano y Cuando estés con él, lanzó una exitosa carrera como solista con temas como Volveré, Sobreviviré y Fui buscando tus besos.
Su muerte ha causado una ola de conmoción en el mundo artístico. Wilfrido Vargas expresó su dolor diciendo: “El mejor cantante que ha dado el género… se nos acaba de ir”. Milly Quezada también lamentó su partida: “Se nos fue la voz más alta del merengue”. El puertorriqueño Elvis Crespo agregó que su voz “se quedará para siempre en nuestros corazones”.
En honor a las víctimas, el presidente Luis Abinader decretó tres días de duelo nacional: 8, 9 y 10 de abril. Durante estas jornadas, la bandera ondeará a media asta en todos los edificios públicos y recintos militares del país.
La pérdida de Rubby Pérez deja un vacío irreparable en la música caribeña, y marca una página trágica en la historia reciente de la República Dominicana.








