Irán anunció que reforzó su planificación militar y actualizó su lista de objetivos estratégicos en medio del creciente enfrentamiento con Estados Unidos. El pronunciamiento se produjo luego de las recientes advertencias del presidente estadounidense, Donald Trump, quien amenazó con una respuesta militar masiva si existiera un intento de atentar contra su vida. Desde Teherán, el portavoz del Ejército, Mohammad Akraminia, aseguró que las Fuerzas Armadas están preparadas para responder a cualquier escenario y reiteró que el país mantiene un alto nivel de capacidad defensiva tras el reciente cese al fuego.
El vocero militar también acusó a Estados Unidos de incumplir los compromisos adquiridos durante el alto el fuego y de mantener una política de intervención en la región. Asimismo, cuestionó la intención de Washington de establecer una ruta marítima que, según el Gobierno iraní, no cuenta con autorización y vulnera un memorando de entendimiento suscrito en junio en Islamabad. En ese contexto, afirmó que las fuerzas iraníes continuarán garantizando la seguridad en el estrecho de Ormuz, considerado un punto estratégico para el tránsito marítimo internacional.
La tensión aumentó luego de que Estados Unidos lanzara una nueva ofensiva aérea contra cerca de 140 objetivos militares iraníes, según informó el Comando Central estadounidense (Centcom). La operación fue presentada como una respuesta al presunto ataque iraní contra un buque con bandera de Chipre que navegaba por el estrecho de Ormuz. Tras los bombardeos, medios iraníes reportaron explosiones en la provincia de Bushehr, donde se encuentra una planta nuclear, así como en otras zonas cercanas al corredor marítimo.
En respuesta, Irán lanzó misiles y drones contra varios países de Oriente Medio que albergan bases militares estadounidenses, entre ellos Jordania, Kuwait, Catar, Emiratos Árabes Unidos y Baréin. En territorio catarí, al menos tres personas, incluido un menor de edad, resultaron heridas por la caída de fragmentos tras la interceptación de los proyectiles. Paralelamente, Teherán anunció el cierre del estrecho de Ormuz hasta nueva orden, una decisión que incrementa la preocupación internacional por las posibles consecuencias sobre el comercio marítimo y el suministro mundial de petróleo.








