Francia entrará en un nuevo confinamiento durante un mes. Así lo anunció el presidente Enmanuel Macron esta tarde, señalando que esta vez la medida será menos estricta que la primera cuarentena.
El mandatario señaló que las restricciones comenzarán desde este viernes 30 de octubre y se extenderá, por lo menos, hasta el 1º de diciembre, para “dar un frenazo brutal a los contagios de Covid-19”.
Además, pidió la responsabilidad de todos para ralentizar esta segunda ola, que advirtió de que será «más dura y mortífera que la primera».
Macron detalló que las escuelas seguirán abiertas, se generalizará de nuevo el teletrabajo y las visitas a residencias de ancianos y centros de dependencia estarán autorizadas.
«Las fábricas, las explotaciones agrícolas y las obras públicas seguirán funcionando. La economía no debe pararse ni hundirse», afirmó.
Mientras que el comercio y establecimientos «no esenciales» deberán cerrar.
En cuanto a las fronteras interiores seguirán abiertas y, salvo excepción, las exteriores se mantendrán cerradas, aunque los franceses en el extranjero podrán volver al país.
«El virus circula por Francia a una velocidad que incluso las previsiones más pesimistas no habían anticipado. (…) Hay que reconocer que, como todos nuestros vecinos, estamos desbordados por la aceleración repentina de la epidemia», reconoció Macron en su intervención.








