Las autoridades españolas informaron que más de 37.500 de los cerca de 50.000 migrantes que ingresaron de manera irregular a la ciudad autónoma de Ceuta ya fueron retornados a Marruecos, en el marco del operativo conjunto acordado entre ambos países para atender la crisis migratoria registrada en las últimas horas.
De acuerdo con el Ministerio del Interior de España, el proceso de retorno se desarrolló a un ritmo aproximado de 150 personas por minuto. Mientras cientos de migrantes emprendían el camino de regreso hacia la frontera, miles de personas permanecían aún en distintos sectores de la ciudad sin un destino definido, en medio del cierre de establecimientos comerciales y la limitada disponibilidad de servicios básicos.
En la zona fronteriza del Tarajal, efectivos de la Guardia Civil y del Ejército reforzaron los controles para impedir nuevos ingresos por vía marítima. Las autoridades interceptaron a varios grupos que alcanzaron la costa a nado y les indicaron regresar a territorio marroquí.
La emergencia también dejó un saldo trágico. Equipos de seguridad y organismos de socorro recuperaron 43 cuerpos de migrantes que fallecieron mientras intentaban cruzar el mar hacia Ceuta, cifra que eleva a 75 las víctimas mortales registradas durante este año en esa ruta migratoria.
La ciudad permanece con una fuerte presencia de las fuerzas de seguridad y continúa prácticamente paralizada en sus actividades comerciales y laborales, mientras las autoridades buscan restablecer el orden tras la llegada masiva de migrantes.








