El gobierno de ecuatoriano, ofreció este sábado una disculpa pública a las 342 víctimas de esclavitud moderna que sufrieron durante más de cinco décadas en las plantaciones de la empresa japonesa Furukawa.
El acto, realizado en la Plaza Grande de Quito, frente al Palacio de Carondelet, cumplió con lo ordenado por la Corte Constitucional en una sentencia emitida en 2024, que declaró al Estado y a la empresa responsables por graves violaciones a los derechos humanos.
Por su parte, la ministra de Trabajo, Ivonne Núñez, encabezó la ceremonia y anunció que el 31 de mayo será declarado “Día de los Trabajadores de Furukawa”, en memoria de quienes fueron sometidos a condiciones de servidumbre y explotación extrema.
La Corte Constitucional determinó que la empresa Furukawa mantuvo a cientos de trabajadores, en su mayoría afrodescendientes y en situación de pobreza, en un régimen de servidumbre similar a la esclavitud. Las víctimas vivían en campamentos dentro de las haciendas, donde cosechaban abacá (fibra vegetal) sin posibilidad de salir, generación tras generación.
El fallo judicial señaló que el Estado ecuatoriano fue cómplice al no intervenir, a pesar de que ministerios como Trabajo, Salud, Educación y Gobierno tenían conocimiento de estas prácticas inhumanas.
El defensor del Pueblo, César Córdova, recordó que el caso también está en la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) y que el próximo miércoles 5 de junio la Corte Constitucional revisará los avances en las reparaciones.
Entre las deudas pendientes están:
- Indemnizaciones económicas para las víctimas.
- Políticas públicas para evitar que estos crímenes se repitan.
- Restitución de derechos básicos, como vivienda y salud.
La ministra Núñez aseguró que el Gobierno tiene un “compromiso irrestricto” con los derechos humanos, pero las víctimas esperan hechos, no promesas. Mientras tanto, el mundo observa si Ecuador cumplirá con una reparación histórica o si, una vez más, la justicia llegará tarde.








