La tensión entre China y Estados Unidos volvió a escalar tras un contundente mensaje del gobierno chino dirigido a Washington, luego de que el secretario de Defensa de EE. UU., Pete Hegseth, acusara a Pekín de estar preparándose militarmente para invadir Taiwán.
Durante su intervención en el foro de defensa Shangri-La Dialogue, celebrado en Singapur, Hegseth aseguró que el gigante asiático busca alterar el equilibrio de poder en Asia y aspira a ejercer control total sobre la región. Según sus palabras, el Ejército chino entrena constantemente con miras a una eventual incursión en la isla autogobernada.
La reacción de China no se hizo esperar. A través de su Ministerio de Relaciones Exteriores, el país asiático expresó su rechazo tajante y advirtió a Estados Unidos que no utilice el tema de Taiwán como herramienta de presión. “No deben jugar con fuego”, enfatizó el gobierno chino, que además presentó una queja formal ante las autoridades estadounidenses.
Desde la embajada china en Singapur también se calificó el discurso de Hegseth como provocador e instigador. Por su parte, el representante chino en el foro, el contralmirante Hu Gangfeng, criticó sin nombrar directamente al funcionario norteamericano, acusando a ciertos actores internacionales de sembrar divisiones y fomentar la confrontación en Asia-Pacífico.
Cabe destacar que China no envió a ningún alto mando al foro desde 2019, una decisión que refleja el deterioro de las relaciones diplomáticas entre ambos países, especialmente en lo relacionado con Taiwán, una isla que Pekín considera parte de su territorio.








