El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, se reunirá este lunes en Washington con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en un encuentro que busca reforzar la alianza bilateral contra el terrorismo y el crimen transnacional. Será la primera vez que el mandatario estadounidense reciba a un presidente latinoamericano en la Casa Blanca desde su regreso al poder el pasado 20 de enero.
La visita, anunciada por la Secretaría de Comunicaciones salvadoreña, tiene como objetivo consolidar una estrategia conjunta entre ambas naciones, especialmente en lo relacionado con el combate a pandillas como la MS-13 y el Tren de Aragua (TdA). Esta cooperación ya ha mostrado acciones concretas: más de 200 venezolanos deportados desde EE. UU., acusados de pertenecer al TdA, han sido recluidos por el gobierno salvadoreño en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot).
Trump elogió a Bukele durante el fin de semana, refiriéndose a él como “presidente B” y destacando su “generosidad” en temas migratorios y de seguridad. La administración estadounidense mantiene un acuerdo con El Salvador, valorado en seis millones de dólares, para utilizar el Cecot como centro de detención para miembros de organizaciones criminales deportados desde EE. UU., aunque no se han revelado los detalles legales de dicho convenio.
La visita de Bukele ocurre en medio de señalamientos de organizaciones como Human Rights Watch y Cristosal, que denuncian que los reclusos permanecen incomunicados y podrían estar siendo víctimas de desaparición forzada. Además, medios en Estados Unidos informan sobre propuestas de contratistas militares para operar el Cecot, lo que genera preocupación por una posible privatización de la seguridad carcelaria.
Aunque la agenda completa del mandatario salvadoreño en EE. UU. no ha sido publicada oficialmente, esta reunión subraya una alianza estratégica que podría tener implicaciones duraderas en la región.








