Un bombardeo israelí contra la escuela Dar Al-Arqam, ubicada en la Ciudad de Gaza, dejó al menos 31 personas muertas, entre ellas 18 niños, y decenas de heridos. El centro educativo albergaba a miles de desplazados palestinos que habían perdido sus hogares debido a la guerra.
El portavoz de la Defensa Civil gazatí, Mahmud Basal, confirmó la cifra de fallecidos a través de su canal de Telegram, mientras que el Ministerio de Sanidad del enclave, controlado por Hamás, informó que más de 70 personas resultaron heridas. Hamás calificó el ataque como una «masacre atroz», denunciando la constante agresión israelí contra la población civil.
Por su parte, el Ejército israelí aseguró que el bombardeo tenía como objetivo a «destacados terroristas» ubicados en un «centro de mando y control» en la Ciudad de Gaza. Sin embargo, el comunicado militar no hizo mención directa a la escuela atacada.
Testigos en la zona relataron que numerosas familias desplazadas habían instalado tiendas de campaña en el patio y alrededores del colegio, lo que explicaría el alto número de víctimas civiles. Desde el inicio de la guerra el 7 de octubre de 2023, las autoridades gazatíes han denunciado el bombardeo de al menos 229 centros de desplazados, lo que, según ellos, constituye una «violación flagrante de las convenciones internacionales».
Además, el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos expresó su preocupación tras la muerte de 15 rescatistas a finales de marzo, cuando sus ambulancias fueron alcanzadas por disparos del Ejército israelí, lo que podría constituir un crimen de guerra. La cifra total de muertos en Gaza ya supera las 50.000 personas.








