Una oración colectiva para pedir a la Virgen de los Remedios un nuevo milagro que permita rescatar a la ciudad de Riohacha del marasmo a la que ha sido sometida en los últimos tiempos.
Será una plegaria que comenzará al amanecer del 2 de febrero, un domingo en donde los habitantes de esta urbe se llenarán de fe y esperanza a la espera del cambio.
Este domingo 2 de febrero coincide con el arranque de las denominadas pretemporada política, por eso se espera una avalancha de aspirantes que llegarán con ganas de buscar el apoyo espiritual de una virgen acostumbrada a guiñar el ojo, que ha permitido que muchos lleguen a las altas dignidades y luego pierdan la memoria para no cumplir con los compromisos con esta región.
Por eso, los riohacheros en esta oportunidad, hombres y mujeres, llegarán unidos a recibir la vela y pedir un nuevo milagro para que calme la tempestad que azota a La Guajira, convirtiéndola en una región con un alto índice de violencia, desempleo y elevados niveles de corrupción.
La del 14 de mayo de 1663 era una tempestad que azotaba a Riohacha, en donde las aguas del mar amenazaban con arrastrar el antiguo mercado, el pequeño muelle y la Calle Primera. Por eso los feligreses sacaron de la catedral a la virgen, para orar en las calles y pedir el cese de la tormenta.
La tempestad de ahora mantiene a la capital del departamento en el ostracismo total. Por eso los feligreses sienten la urgente necesidad de pedir un gran milagro para salvar a nuestra bella ciudad, quizás la más rezagada de las capitales territoriales de Colombia.
Claro que las oraciones también deben orientarse por un milagro extendido a todo el territorio nacional, convulsionado por guerras internas que han provocando una crisis profunda en todas las esferas sociales.
El propio Procurador General de la Nación, Gregorio Eljach, acaba de pedir un consenso entre empresarios y el sector público, a fin de hacer una cruzada que permita darle salidas urgentes a la situación del país, pero en especial de regiones como el Catatumbo y toda la zona fronteriza con Venezuela, en donde los efectos de la violencia parecen mayores.
El jefe del Ministerio Público, mostró su preocupación durante un foro en Bogotá, en donde sostuvo que “entre 2024 y 2025 el servicio de la deuda pasará de $ 94,5 billones a $ 112,6 billones y la inversión caerá de $ 99,8 billones a $ 82,4 billones”, razones que obligan al Gobierno a responder por el enorme servicio de la deuda, por lo que se requiere una activa participación del sector privado.
La crisis colombiana se refleja aún más en regiones que ancestralmente han sido abandonadas, como es el caso de La Guajira que registra los más elevados niveles de desempleo.