Con el asesinato del senador y precandidato a la presidencia Miguel Uribe Turbay, además de líderes sociales y periodistas, que suman más de 90 en lo que va de este 2025, se refleja como la violencia sigue ganando terreno en Colombia.
La violencia en redes sociales sobre el atentado al senador también marcó la forma como los colombianos muestran su resentimiento, pasando por encima del respeto y las consideraciones al ser humano.
Los asesinatos de más de 90 personas dedicadas a la defensa de la tierra y a la denuncia da cuenta del poco valor a la vida.
A esa polarización no se escapa La Guajira, cuando muchos de los que se consideran líderes con su lenguaje belicoso en redes sociales alimentan el odio que se amplifica motivado por las elecciones previstas para el 2026, cuando se elegirá nuevo presidente, senadores y representantes.
En el departamento el tema político es de grandes pasiones, las campañas se polarizan dejando a un lado el diálogo con las comunidades necesario para que los candidatos compartan sus ideas.
El alto nivel de violencia en el país afecta de manera directa a las regiones, de allí la necesidad del llamado a las autoridades y a miembros de la sociedad civil para generar un diálogo respetuoso y el respeto por la diferencia.
Los generadores de violencia son muchos y diversos, pero es urgente que entre todos trabajemos procesos de reconciliación, y que el Gobierno nacional brinde las garantías necesarias para la expresión ciudadana con respeto.
En un artículo de Victoria Dannemann, Violencia en Colombia: ¿Un proceso de Paz estancado? publicado en el portal DW, Stefan Peters, director del Instituto Colombo-Alemán para la Paz, a propósito del atentado a Miguel Uribe, plantea que en la sociedad hay indignación y temor que tiene fundamento, y va más allá cuando advierte que la violencia se va a recrudecer porque diferentes actores buscan mostrar que tienen capacidad de causar miedo en la sociedad.
El tema es mucho más delicado cuando Reporteros sin Fronteras, Colombia sigue siendo uno de los países más peligroso para los periodistas. La Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos registró el asesinato de al menos cinco periodistas entre enero y julio de este 2025.
