El 26 de diciembre del 2024, cuando los guajiros comenzábamos a preparar la despedida del año y recibir con alegría el 2025, el ICA emitió la Resolución 21020, en donde declaraba la emergencia sanitaria por la presencia de focos infecciosos de ántrax o carbunco bacteridiano en dos rancherías del municipio de Manaure.
Eso fue un baldado de agua fría para los pequeños productores de ovinos y caprinos, que viven del sacrificio de sus animales para poder recibir con agrado el nuevo año.
Pero no solo los productores fueron sacudidos, a ellos se sumaron los emprendedores gastronómicos y los propios consumidores de estas deliciosas carnes de un animal que se cría en las sabanas y pampas guajiras, y que sirven de soporte económico a las familias wayuú.
Cuatro meses después, pese a la declaratoria de emergencia por parte del ICA, la enfermedad continúa avanzando.
Inicialmente fueron focalizadas en dos comunidades. Ahora la enfermedad está en los corrales de las rancherías Antacion, Ipasharain, El Pajal, Katchuapa, Jasumana y un foco en la comunidad Kouselao.
El problema es que la cooperación de los municipios no va a la par de los funcionarios del ICA y de la Asociación de Ganaderos de La Guajira, -Asogagua- que adelanta la vacunación en Manaure, pero prácticamente la suspendió por falta de apoyo municipal, mientras los focos continúan expandiéndose.
La llegada de las lluvias aumentará el peligro de contagios, no solo de cabras y chivos, sino también de équidos, bovinos, quienes se alimentan de productos que están prácticamente sobre el suelo y es allí donde se forman las esporas y el bacillus anthracis.
Lo grave de todo esto es que ahora La Guajira tendrá que luchar contra dos efectos pandémicos. El ántrax que ataca a los animales, pero que también se transmite a los humanos; la fiebre amarilla, en donde la península aparece en el mapa de las regiones con mediano riesgo.
Estamos a 130 días del Foro Mundial sobre Migración y Desarrollo, que tiene como sede a Riohacha, en donde la gastronomía criolla tiene como principal ingrediente la carne de los ovinos y caprinos criados en las regiones que están en emergencia.
El gobernador Jairo Aguilar Deluque, los alcaldes de Riohacha, Manaure, Uribia y Maicao, los mayores polos de producción de estos animales, deberían respaldar a los nativos wayuú, que son los principales criadores de estas especies.
Se requieren las vacunas con urgencia. En el centro del país se han destinado más de 139 mil millones de pesos para frenar la fiebre amarilla, en un buen gesto del gobierno del presidente Gustavo Petro. También La Guajira requiere de este respaldo económico para evitar una expansión que arriesgue la salud de los visitantes que llegarán al evento orbital.
