El pasado 7 de agosto se cumplieron los primeros 365 días del Gobierno de Gustavo Petro y Francia Márquez.
Quedándole en el almanaque de su administración cerca de 1.095 días teniendo como meta final el 7 de agosto de 2026, fecha en la que debe posesionar a su sucesor. Mientras que en la curva de aprendizaje del ‘Gobierno del Cambio’ podemos decir a mano alzada que se han cometido todo tipo de errores que deben ser superables en el segundo año de su administración que comienza literalmente este 8 de agosto, en donde a partir de hoy, deben predominar las mejores habilidades y destrezas para que cuando entre al tercer año de gobierno del periodo constitucional, se superen todas las barreras que le permitan preparar el cuarto año de gobierno que al final se convierte en un tiempo político en donde se deben inaugurar obras de grandes magnitudes y de impacto nacional.
Las comparaciones son odiosas y nunca podemos aspirar que un gobierno se parezca a otro, pero en las administraciones de la derecha predominó el “trabajar, trabajar y trabajar” con reuniones tempraneras y con largas jornadas laborales, muchas de ellas en los consejos comunales de gobierno o espacios de diálogo y de participación, también en los talleres ‘Construyendo País’, jornadas que lograron un mejor acercamiento con las comunidades.
Cumplido el primer año del gobierno de Gustavo Petro, los llamados ‘Diálogos Vinculantes’ descritos en el programa ‘Potencia Mundial de Vida’, han generado en la comunidad todo tipo de confusiones basadas en que su plan de gobierno se ha centrado en los pilares de paz, justicia social y justicia ambiental, de la cual creemos que los mismos han fallado por circunstancias perezosas de una administración que no le gusta madrugar y más bien se ha convertido en un gobierno aletargado, en donde predomina el reposo, la falta de actividad y la respuesta inmediata dentro de sus acciones de gobierno, todo esto liderado hoy por un presidente que en su cuerpo predomina el entumecimiento, la somnolencia y el adormecimiento.
Muchos ministros de la derecha que llegaron a la Administración Petro –Márquez dicen que estaban acostumbrados a “trabajar, trabajar y trabajar” y hoy les ha tocado “dormir, dormir y dormir”.
Los espectadores de la posesión del presidente Gustavo Petro y Francia Márquez el 7 de agosto de 2022 aseguran que la misma estuvo empañada de retraso, pero lo que fue una presagiada se ha convertido en una realidad, ya que a un año de gobierno, lo que ha predominado son las llegadas tarde del presidente; ha prevalecido la impuntualidad, el retraso y las pérdidas o desaparecidas a cualquiera de los eventos a donde se ha citado, ya sea local o internacional.
Incluyéndole allí que el presidente es experto en dejar plantados a los periodistas y empresarios, ya sea de Colombia o de cualquier lugar del mundo
¿Será que el ‘Gobierno del Cambio’ es ‘vivir sabroso’?
