La Fiscalía General de la Nación avanza en el proceso de recuperación e identificación de restos óseos que pertenecerían a cinco integrantes de una familia desaparecida en 1987, en un caso relacionado con la violencia paramilitar en el departamento de Córdoba.
El hallazgo se produjo durante una diligencia de exhumación realizada en el cementerio del municipio de Ayapel, donde investigadores localizaron una fosa común que podría contener los restos de Teodoro José Polo Ramos y varios de sus hijos, desaparecidos el 19 de junio de 1987 en el corregimiento La Manta, zona rural de Montería.
Según las investigaciones, hombres armados que presuntamente hacían parte de un grupo paramilitar llegaron a la finca donde residía la familia y se llevaron por la fuerza a seis de sus integrantes. Tiempo después, los familiares recibieron información de que las víctimas habían sido trasladadas a Ayapel, lugar donde fueron vistas por última vez.
Las labores fueron lideradas por el Grupo Interno de Trabajo de Búsqueda, Identificación y Entrega de Personas Desaparecidas de la Fiscalía, que adelantó las tareas de ubicación e intervención de la fosa.
En la diligencia participaron especialistas en antropología forense, investigadores judiciales, fotógrafos, topógrafos y personal de apoyo, logrando la recuperación de cinco estructuras óseas en estado de reducción esquelética.
Los restos fueron trasladados al laboratorio de identificación humana de la Fiscalía, donde serán sometidos a estudios antropológicos y pruebas genéticas que permitirán compararlos con las muestras de los familiares para confirmar su identidad.
La entidad indicó que continuará las labores de búsqueda para localizar los restos que aún faltan y, una vez culminen los análisis científicos, se procederá a la entrega digna a los familiares, quienes han esperado durante casi cuatro décadas conocer el destino de sus seres queridos.








