Desde hace más de 20 horas, campesinos provenientes de la Sierra Nevada de Santa Marta mantienen bloqueada la Troncal de Oriente, una de las principales vías que conecta el interior del país con la ciudad de Santa Marta. La manifestación, desarrollada en el tramo cercano al municipio de Ciénaga, ha generado graves afectaciones en la movilidad, dejando varados a cientos de viajeros y conductores.
Los manifestantes, en su mayoría productores agrícolas y caficultores de las zonas rurales del Magdalena, reclaman al Gobierno local y departamental el cumplimiento de compromisos previamente adquiridos en materia de infraestructura y seguridad. La exigencia central gira en torno a la intervención urgente de las vías terciarias, esenciales para el transporte de sus productos, así como para el acceso a servicios básicos como salud y educación.
«Este paro es por el abandono estatal. Los compromisos siempre se hacen, pero nunca se cumplen», manifestó uno de los voceros del plantón, quien insistió en que las malas condiciones viales han aislado a varias comunidades de la Sierra, generando pérdidas económicas y riesgos para la vida de los habitantes.
Ante la creciente tensión, una comisión de la Gobernación del Magdalena, encabezada por la secretaria del Interior, Ingrid Aguirre, se desplazó hasta la zona para establecer un diálogo con los manifestantes. Según la funcionaria, se están presentando avances en los compromisos pactados y hay disposición total del gobierno departamental para escuchar las inquietudes y buscar soluciones concertadas.
Aunque las conversaciones ya comenzaron, los campesinos se mantienen firmes en su protesta y aseguran que no levantarán el bloqueo hasta que se acuerden medidas concretas que garanticen mejoras estructurales en sus territorios.
La situación se convierte en un nuevo llamado de atención sobre las condiciones de abandono en las zonas rurales del país, donde las promesas incumplidas y la falta de inversión en infraestructura continúan alimentando el descontento social.








