Además la tragedia deja un número aún por definir de desaparecidos y por lo menos ocho viviendas completamente destruidas por la caída de tierra y rocas.
Ante la magnitud de la avalancha, los familiares de las víctimas decidieron unirse a las labores de rescate. Con picos, palas y baldes, buscan los cadáveres de sus seres queridos que vivían en las casas sepultadas.
Igualmente el deslizamiento taponó la carretera Panamericana a la altura del sector de Portochuelo, lo que obligó a las autoridades a desviar el tránsito de vehículos hacia una vía alterna.
Respuesta del Gobierno
El presidente Iván Duque llegó hasta la zona de la tragedia para acompañar a las víctimas y coordinar las ayudas que su administración brindará a los afectados.
A su turno, el ministro de Vivienda Jonathan Malagón, anunció que la Unidad de Atención de Riesgo le dará un subsidio de arriendo a las familias damnificadas mientras se gestiona su reubicación.
«Además, las personas que perdieron sus familias tendrán un subsidio de 20 millones de pesos para cubrir gastos funerarios y demás», agregó el alto funcionario.







