El Servicio Geológico Colombiano (SGC) informó este sábado 8 de agosto que el volcán Puracé, en la cadena volcánica Los Coconucos, continúa en alerta naranja debido a cambios importantes en su comportamiento. Los registros obtenidos durante los últimos días muestran niveles de actividad que se encuentran entre los más altos observados en el seguimiento instrumental del volcán.
Uno de los principales indicadores es la actividad sísmica asociada al movimiento de fluidos dentro de los conductos volcánicos. Se mantienen señales de tremor continuo y eventos de largo periodo ubicados a menos de un kilómetro bajo el cráter, mientras que los sismos relacionados con el fracturamiento de roca continúan en niveles bajos y se concentran entre uno y dos kilómetros de profundidad.
La actividad también se ha manifestado en superficie. Desde la tarde del viernes 7 de agosto se han registrado seis emisiones de ceniza, entre ellas dos de especial relevancia ocurridas a las 5:57 p. m. del viernes y a las 9:12 a. m. del sábado. El SGC confirmó además reportes de caída de ceniza en Coconuco, las veredas Cristales y Cobaló, y sectores de Popayán.
Otro de los factores que mantiene la vigilancia es la emisión de dióxido de azufre (SO₂), cuyo flujo permanece por encima de los valores habituales. Las mediciones más recientes estiman una emisión cercana a 2.100 toneladas por día, mientras que también continúa el aumento de dióxido de carbono (CO₂) en el suelo. No obstante, el sistema satelital MIROVA no ha detectado anomalías térmicas en el fondo del cráter.
El SGC recordó que permanecer en alerta naranja significa que pueden presentarse fluctuaciones en la actividad sin que esto implique que el volcán haya recuperado estabilidad. La entidad recomendó evitar el ingreso a las zonas de los cráteres de los volcanes Puracé, Piocollo y Curiquinga, y seguir únicamente la información oficial de las autoridades para conocer la evolución de la actividad volcánica.








