La empresa Cerrejón enfrenta otra lucha, los bloqueos permanentes por diferentes exigencias que le causan serias dificultades para cumplir con la venta del mineral a los mercados internacionales.
En lo que va de este 2026 Cerrejón ha enfrentado 65 bloqueos, que de acuerdo a la empresa son de carácter impositivo, y su levantamiento depende exclusivamente de acceder a las exigencias de quienes lo promueven.
En esta oportunidad el bloqueo cumple seis días, y es realizada por una persona que finalizó su período de aprendiz y está exigiendo por esa vía su vinculación laboral a la compañía.
Al tiempo otras personas de la comunidad solicitan que se les permita a sus animales pastorear dentro de las instalaciones de Puerto Bolívar y demandan puestos de trabajo.
Estas dos situaciones llaman poderosamente la atención porque existen otras maneras de llegar a acuerdos como es el diálogo entre las partes.
El bloqueo no siempre es la solución, y menos las exigencias personales de quienes lo promueven porque desdibuja de cierta manera la lucha colectiva.
Es importante lograr consensos entre las partes en conflicto para encontrar el camino que podría ser a través de un palabrero que actúa como mediador, y permite ese diálogo civilizado que tanta falta hace en estos tiempos de crisis.
El llamado a quienes promueven este bloqueo para que atiendan el mensaje de la empresa que se encuentra disponible para un diálogo respetuoso, y el uso de los canales institucionales como el camino adecuado para la resolución de inconformidades dentro del marco del respeto y la legalidad.
Para el 2025, la compañía generó empleo para 12.434 trabajadores entre directos y contratistas. La empresa también reportó pagos por $79.000 millones en impuestos y otras contribuciones a municipios del área de influencia y al Departamento, además de $673 mil millones por concepto de regalías.
Si bien alrededor de la explotación del carbón existe toda una discusión mundial sobre sus efectos al ambiente, y a las familias del área de influencia lo es también que en el caso de La Guajira su explotación ha generado regalías y empleos, y su salida al 2034 debe cumplirse de manera tranquila y responsable.
La empresa hace un llamado al diálogo respetuoso y al uso de los canales institucionales como el camino adecuado para la resolución de inconformidades, dentro del marco del respeto, la legalidad e invita al levantamiento inmediato del bloqueo.

