“Yo siempre ruego a nuestra patrona que es la gran Virgen de Los Remedios que cuide siempre toda su zona y que la maldad no llegue a sus predios, aquí te canta Lenin para que gocen tus hijos, por ti luchare hasta el fin como todo un buen guajiro”.
Iniciamos como merece la ocasión nuestra crónica con la preliminar transcripción del aparte correspondiente de la canción titulada ‘Riohacha’ de la autoría de Lenin Buenos Suárez incluida en el LP ‘Mi viejo baúl’ grabado en 1971 por Ismael Rudas con su acordeón y su voz, en la cual como se puede leer, invoca la protección de la ‘Vieja Mello’ para la ciudad, es el mismo tema musical que en uno de sus apartes se refiere a la presunta maldición del padre Pedro Espejo el párroco de la catedral que fue enviado al destierro por intrigantes políticos en 1905.
Ha llegado el día esperado por los devotos de la Virgen de Los Remedios para rendirle 24 horas de alabanzas y pleitesía, y también la fecha añorada por los oportunistas de todos los pelambres para llegar hipócritamente a su misa y para cazar votos.
Justificada tiene su celebración la Virgen de los riohacheros, fue ella la que igual que Moises en la Historia Sagrada salvó a este pueblo de las aguas, su llegada fue desde el primer instante un bálsamo de bendiciones, su llegada fue posible cuando Felipe II, nieto de la Reina Isabel La Católica, en cumplimiento de lo ordenado por ella, envió en dos cajas de madera sendas imágenes, una de la Virgen de Los Remedios destinada a Santa Marta y la otra, la Inmaculada Concepción para Riohacha, al puerto samario llegaron las dos y algunos cronistas dicen que por error, y otros dicen que porque alguien escogió para allá la que les pareció más bonita, fueron cambiadas, fue enviada en una goleta a Riohacha la Virgen de Los Remedios, y los samarios se quedaron con la Inmaculada Concepción, y de acuerdo a las creencias de los abuelos y la palabra sagrada de las Santas Escrituras, esa era la voluntad de la santísima virgen y no se podía contrariar.
Ese acontecimiento extraordinario, inexplicable, inesperado e insuperable sucedió en 1570, así estaba escrito, vino a estas tierras para salvar a la ciudad, entre otros, de los eventuales ataques de piratas y corsarios a quienes después de haberse parapetado en cercanías de Camarones para atacar, se les apareció la mujer con la criatura en brazos que los aterrorizó, igual de milagrosa y buena impidió que el mar Caribe embravecido, engreído en su utopía y sabedor de su inminente reino, devorara la ciudad durante la noche tempestuosa del 14 de mayo de 1663, aquel día emulando a Jesús cuando parecía naufragar con sus discípulos reprendió los vientos y las olas, y el mar volvió a la calma y después les preguntó ¿a dónde está tu fe?
De la misma manera ante lo que parecía inevitable, la desaparición Riohacha y ya devorada la Calle de la platería parecía sentenciada, la feligresía desesperada tuvo la gracia de sacarla a ella del templo y llevarla en procesión de frente al león recién despertado bravo y envalentonado y ella dejó caer su corona de oro y de inmediato el mar se detuvo, comenzó a retroceder y la calma estuvo de inmediato. De ello dieron su testimonio pretéritos relatos, algunos entendidos han sostenido que pudo ser un maremoto, algo desconocido por los pobladores del lugar en su ignorancia supina, y no hay noticias que den cuenta que con posterioridad haya vuelto a suceder.
Igual merecen destacarse otros milagros dignos de una santa que tenía la competencia plena otorgada por el Todopoderoso para llevar bien y consuelo a su pueblo, como olvidar que por obra y gracia del Espíritu Santo llegaron a estas tierras a principios de la década del cuarenta inmigrantes de Italia, las familias Berardinelli, Pugliese y Anicharico entre otras, y coincidió tal circunstancia con que Italia durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) se alió con la Alemania de Adolf Hitler, y llamó a filas a muchas generaciones de jóvenes italianos que se encontraban por todo el mundo, uno de los jóvenes que se ganó ese regalito envenenado fue Miguel Pugliese y tuvo que viajar a su país para incorporarse a su Ejército y combatir en contra de los aliados, pero la virgen no desampara a sus buenos hijos.
Sucedió que en 1943 lo salvó de la muerte en el campo de batalla ya que después de haber sido derrotado su Ejército, quedó en el piso tendido y se hizo el muerto, desde allí pidió fervorosamente la protección de su vida a la virgen, y así se salvó porque los soldados enemigos presentes en el lugar le propinaban tiro de gracia a quienes habían sobrevivido, pasaron sobre él sin percatarse que no había muerto, a Riohacha regresó sano y salvo y dio su testimonio en la catedral.








